Encuentro con Joan Manuel Serrat, en palabra y música: "El mundo está lleno de fisuras, que los tiranos aprovechan"
En su primer encuentro con los mendocinos, el artista catalán habló de política, juventud, tecnología, medio ambiente y de los afectos que hoy lo sostienen. Luego, asistió al concierto que le brindó en homenaje la Sinfónica de la UNCuyo y, al final se subió a cantar.
El cantante catalán Inauguró su estadía en Mendoza charlando con los periodistas.
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Joan Manuel Serrat en la conferencia, junto con al rectora de la UNCuyo, Esther Sánchez. Foto: Ramiro Gómez / Los Andes
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Joan Manuel Serrat, en un momento de su interpretación.
Al atardecer de este jueves se concretó la primera de las jornadas previstas del reencuentro del gran cantante y músico Joan Manuel Serrat con el público mendocino, en ocasión de su llegada a esta provincia, para recibir de parte de la UNCuyo un Doctorado Honoris Causa con que la casa de altos estudios ha querido distinguirlo.
Un espectáculo con grandes clásicos del folclore nacional fue el preludio musical del reconocimiento que recibirá mañana en la Nave UNCUYO. A modo de sorpresa, y con su estilo único, el "Nano" cantó para su público "Serenata para la tierra de uno" de su querida amiga María… pic.twitter.com/Y59Xl63EIb
Se trató de una conferencia de prensa que Serrat ofreció por la tarde, en el ámbito de la Nave Universitaria, en el que una nutrida concurrencia de periodistas de distintos medios pudo interpelar al cantante catalán sobre distintos temas de su trayectoria y de su vida.
SERRAT EN MZA- 1
El histórico cantautor español respondió preguntas sobre su obra, su mirada sobre la actualidad y su vínculo con América Latina.
Hay que destacar que las preguntas que recibió estuvieron orientadas no tanto a la música como a conocer las opiniones del músico sobre los temas cruciales de la agenda actual: la situación social y política de la Argentina y del mundo, la guerra, la cuestión del ambiente y su particular vínculo con la provincia de Mendoza. Con la solidez humana y el manejo de escena que lo caracteriza, Serrat respondió con generosidad, humor y paciencia a las inquietudes de los periodistas locales.
A continuación ofrecemos un resumen de las reflexiones más importantes que dio el cantautor catalán durante la tarde del jueves, en una conferencia de prensa que fue mucho más que un trámite institucional: una suerte de sobremesa pública donde habló de política, tecnología, medio ambiente, juventud, memoria y afectos con la serenidad de quien ha dejado los escenarios pero no la conversación con el mundo.
Desde el inicio, Serrat agradeció el reconocimiento y aclaró, con esa mezcla de ironía y pudor que lo caracteriza, que no cobraba por estar allí. “Vengo recibiendo mucho amor”, dijo, como si se tratara de una moneda que aún mantiene su valor en un planeta inflacionado de cifras y escaso de ternura.
Confesó además que la invitación había sido la excusa perfecta para volver a la Argentina después de casi dos años. Luego, con humor, se ofreció a responder lo que supiera y lo que considerara oportuno. El clima quedó establecido: nada de discursos grandilocuentes, sino una conversación franca con un hombre retirado del oficio de cantor pero no del pensamiento.
Serrat en Mendoza - foto Ramiro Gómez - Los Andes
Joan Manuel Serrat en la conferencia, junto con al rectora de la UNCuyo, Esther Sánchez.
El Nano y los recuerdos de la censura
La primera pregunta lo retrotrajo a los tiempos en que sus canciones estaban prohibidas en radios argentinas durante la dictadura. Serrat reaccionó con una sonrisa orgullosa: figurar en una lista negra, vino a decir, era una medalla involuntaria. Sin embargo, la charla pronto se desplazó hacia preocupaciones contemporáneas.
Consultado sobre la situación política y social de nuestro país, evitó diagnósticos locales simplistas y optó por un marco global.
Argentina, señaló, no es un caso aislado: lo que sucede aquí forma parte de un proceso mundial que beneficia a determinadas corrientes ideológicas. Utilizó un término que resonó en la sala: “anarco liberalismo”. Según su mirada, este fenómeno prospera porque han fallado mecanismos fundamentales de las democracias y al respecto señaló que: “A mí realmente me da una gran tristeza porque quiere decir que han fallado una serie de mecanismos que no tenían que fallar en un sistema democrático. Los tiranos aprovechan todas las fisuras que les ofrece el sistema democrático para colarse y en nuestras manos está defender las libertades democráticas. Esto es un problema que nosotros como ciudadanos debemos enfrentar y no ceder las decisiones sobre nuestras responsabilidades, a otros, que las malbaratan, las maltratan y no las definen bien”.
Esa misma perspectiva atravesó su lectura de la Argentina actual. Recién llegado, confesó estar observando con atención.
Su primera mirada sobre la Argentina y la reforma laboral
Notó menos autos en las calles, signo —según interpretó— de un reordenamiento forzado del gasto familiar. El músico hizo especial hincapié en la cuestión de la reciente reforma laboral aprobada en nuestro país y marcó que “se vuelve para atrás con derechos que históricamente ha ido ganando la clase obrera”.
Y agregó que “se me hace muy duro de ver los objetivos que tiene la ley, el lenguaje que plantea, las formas de que ya pone encima de la mesa. De relaciones entre el patrono y el obrero, de las cuales pienso que salen muy perjudicados los que menos tienen”. Todo ello, señaló, le dibuja un panorama “muy complicado”, contrastado con un discurso oficial optimista. Serrat no alzó la voz ni apeló a consignas: se limitó a describir lo que veía.
Cuando le preguntaron cómo cree que su música puede trascender hacia las nuevas generaciones, respondió con desarmante sinceridad que no lo sabe. Y dijo que: “hizo siempre la música que quiso hacer y tuvo la fortuna de compartirla.” Ahora se define como un hombre retirado. No hay en esa palabra resignación, sino una especie de libertad doméstica: la posibilidad de elegir el silencio después de haber vivido rodeado de aplausos.
Consultado sobre el auge de posiciones ultraderechistas entre sectores juveniles, rechazó explicaciones simplistas. A su juicio, muchos jóvenes no saben exactamente qué están apoyando; reaccionan ante frustraciones acumuladas y ante la falta de soluciones de gobiernos anteriores. También subrayó que se trata de un sector minoritario pero ruidoso. Para revertir esa deriva, defendió la educación pública, las universidades y los espacios de información crítica.
Serrat y la inteligencia artificial
Un colega le pregunto sobre la cuestión de la inteligencia artificial y su postura fue cautelosa pero lúcida. Luego de explicar lo engañosa que le resulta la expresión “inteligencia artificial”, a la que considera un mero mecanismo de acumulación de datos, el cantante concluyo que “la tecnología en sí no es mala; lo malo es cómo se maneja, quién la maneja y para qué la maneja.”
El humor regresó a la conferencia cuando le preguntaron por su futura condición de bisabuelo y la posibilidad de que sus descendientes sean hinchas del Real Madrid. Corrigió detalles familiares con precisión y celebró, ante todo, la felicidad de su nieta.
El tema ambiental se coló en la charla merced a la pregunta de una colega quien trajo a colación la letra de Pare, una de las canciones más bellas e inolvidables de su repertorio.
Serrat recordó que antes de dedicarse a la música estudió agronomía y biología, por lo que su preocupación ecológica no nació de una moda reciente sino de una formación académica y ética temprana.
Esa canción pues —escrita hace casi medio siglo como él recordó— sigue vigente porque el deterioro del planeta no ha hecho más que profundizarse. Lamentó que prácticas devastadoras se hayan naturalizado hasta volverse casi invisibles y describió un mundo donde intereses económicos pesan más que la vida misma. Y reflexionó que: “Quizás nos estamos acostumbrando ya a tanta barbaridad, la gente se está acostumbrando a la basura. Es decir, le estamos dando caracteres de normalidad a cosas que son absolutamente anormales y terroríficas… Lamento mucho que esa canción siga siendo tanta actualidad."
Qué dijo Serrat sobre su retiro
La conversación recayó en su retiro de los escenarios, anunciado en 2022. Serrat explicó que tomó la decisión porque quería dedicar tiempo a los afectos cercanos después de décadas de vida itinerante.
No descarta un regreso, pero solo si dejara de sentirse bien en su situación actual. Por ahora disfruta de una agenda doméstica intensa y de la tarea principal que se ha impuesto: no perder los vínculos construidos a lo largo de la vida.
Cuando alguien le preguntó qué consejo daría a jóvenes que desean dedicarse a la música, evitó pontificar. No cree en fórmulas ni en jerarquías entre canciones “profundas” y “pasatistas”. La creación, sostuvo, debe ser libre. “Quien quiera escribir, que escriba; quien quiera cantar, que cante. Los problemas vendrán después”. Paradójicamente, considera que hoy es más difícil comunicarse que en sus comienzos, pese a la abundancia de medios tecnológicos. La hiper conectividad, sugirió, no garantiza verdadera comunicación y a menudo encorseta la creatividad.
El tramo más íntimo llegó hacia el final, cuando habló de su infancia. Sostuvo que es lo más difícil de dejar atrás porque permanece adherida al alma con una persistencia que ni el tiempo ni la fama logran erosionar. Recordó una niñez humilde, pero llena de afecto y referencias claras, raíces que aún lo nutren. En una frase de resonancia casi literaria, afirmó que "la infancia es lo último que se pierde antes de morir".
Embed - Serrat en la UNCUYO | Concierto de Folclore Sinfónico-Coral en homenaje a Joan Manuel Serrat
El concierto en homenaje y lo que cantó Serrat
Luego del encuentro con la prensa, Joan Manuel Serrat se trasladó al auditorio de la UNCuyo en la Nave Universitaria para asistir a Folclore sinfónico, concierto en su honor que brindó la Sinfónica de la UNCuyo con los coros universitarios y solistas invitados.
El espectáculo conmovió al público ubicado en la sala mayor de la Nave UNCUYO y también en los espacios de La Báscula. A través de una pantalla gigante al aire libre —y a modo de picnic—, decenas de mendocinos pudieron disfrutar la experiencia de Serrat en Mendoza.
Serrat concierto
Joan Manuel Serrat, en un momento de su interpretación.
Casi sobre el final, y para sorpresa y alegría de los presentes, el músico español subió al escenario para cantar Serenata para la tierra de uno.
Serrat no se olvidó de recordar sus vínculos humanos con esta tierra, en un momento en que la emoción pareció embargarlo. "Esta noche ha sido una noche de muchas emociones —continuó diciendo el artista—, recordar a César Isella, a la Negra Sosa, a Ariel Tejada Gómez, a Víctor, a toda una cantidad de amigos y otros que están, otros que no están. Yo también estoy muy agradecido porque me han invitado a participar activamente en el festejo, porque no sé cómo va a acabar esto, en eso no lo puedo asegurar. Cuenten con mi buena intención, pero ya veremos. Una canción de María Elena Walsh, querida amiga".
"Agradecer mucho la invitación de estar aquí compartiendo escenario con esta magnífica orquesta y estos coros extraordinarios. La verdad que es un compromiso esto de entrar en estas mieles con una canción que me hace una especial emoción", confesó finalmente.