5 de abril de 2025 - 00:15

Daniel Quiroga, referente del teatro mendocino: "Con mi trabajo la gente se divierte, pero también reflexiona"

En una nueva simbiosis del teatro local, junto al director Ariel Blasco estrenan hoy "Tony Usman: otra noche para morir", donde da vida a un nuevo personaje.

Daniel Quiroga es un actor de oficio, de esos a los que le creemos todas las metamorfosis en el teatro. Solo él es un día la histriónica Raquel y, al siguiente, Tony Usman: un asesino a sueldo que mezcla en su vida las andanzas policiales con el humor, en un derrotero donde ha perdido toda "brújula moral".

Lo conoceremos este sábado, con el estreno de " Tony Usman: otra noche para morir", una obra teatral escrita por el propio Quiroga pero dirigida (atención aquí) por Ariel Blasco, reconocido dramaturgo y director teatral que ha sabido forjar un estilo propio con sus numerosas producciones (que incluyen tres Comedia Municipales). Estrena este sábado 5 de abril en el teatro Quintanilla (Subsuelo de la Plaza Independencia). Las entradas están disponibles en EntradaWeb.com.ar.

Tony Usman es un asesino a sueldo solitario y metódico. Es el mejor en lo que hace. Mientras espera para completar el que espera sea su último trabajo, lo acosan sus fantasmas y exorciza sentimientos y recuerdos sobre su infancia, los sueños y algún que otro amor. Una comedia policial sobre un asesino perdido en un mundo sin brújula moral”, nos anticipa la sinopsis de la obra, en la que también actúan Ivana Chavarini y Gustavo Álvarez.

El show tiene varias particularidades: no solo el nuevo personaje de Quiroga, craneado con la originalidad que lo caracteriza y del que quizás vengan otras secuelas en el futuro, sino también el hecho de que el actor da un paso al costado en la dirección, encargándosela a otra persona. Tenemos por costumbre asistir a espectáculos, la mayoría de las veces unipersonales, donde todo el criterio artístico pasa por sus manos. Ahora, el desafío fue unir las miradas.

Una fusión prometedora

De hecho, Blasco y Quiroga ya se habían conocido años atrás, cuando el actor realizó la adaptación audiovisual del espectáculo "De amor también se muere". Ahora, trabajando a la par, los engranajes encajaron perfectamente: “Confiamos en el producto que hemos armado, en las cosas que fueron surgiendo, y en cómo fue mutando la obra. A pesar de que no nos hemos salido del guion que pensé inicialmente y que Ariel respetó, hemos entendido hacia dónde queríamos llegar y cómo fusionar su trabajo de dirección con el mío de actuación para lograrlo. Lo interesante de cualquier proceso creativo es que las puertas están siempre abiertas para crear, para desarrollar, y la obra no es que cambia, sino que se enriquece. Como tiene que ser siempre", dijo.

image.png

-¿Pero cómo se te ocurrió la idea de crear el personaje de Tony Usman?

-La idea de escribir sobre Tony Usman era tener la posibilidad de volver a transitar el género, una comedia policial. En algún momento hice "Los zapatos del señor Brodsky", que tiene que ver también con un asesino serial. La idea de Usman simplemente surge porque soy amante del género; me gusta mucho, veo mucho policial, mucho cine y tenía un montón de ideas que quería trasladar desde el personaje a lo cotidiano. Temas del juicio, temas del mundo donde vivimos, dónde nos ubicamos en este mundo que normalizamos pero que no es nada normal. Un mundo lleno de estos personajes y de muchas cosas que dejamos pasar por alto, pero que existen. Entonces, esas cosas están puestas en el texto que escribí hace un tiempo y quería plasmarlas en este género.

-Para la dirección convocaste a Ariel Blasco, ¿por qué pensaste que él era el indicado para llevar a escena tu texto?

-Justamente por esto lo convoco a Ariel, porque tenía imágenes que quería resolver de alguna forma. Ariel trabaja muy bien en el cine; de hecho, ha trabajado haciendo cine y también le gusta mucho el género. Necesitaba esa mirada de él en particular, por lo que sabe, para poder trabajar con tranquilidad, con una mirada externa, con una dirección de afuera que me permitiera hacer mi proceso personal sin salirme de la línea de trabajo que sigo siempre. Es una comedia con momentos de ternura, de humanidad, con humor negro, con imágenes de cine. Entonces, me pareció la persona indicada.

-No es común verte dirigido por otra persona, ¿cómo fue trabajar con él?

-Trabajar con Ariel fue algo muy interesante, porque tenemos puntos en común, pero también miradas distintas con respecto al teatro. Ya sabía que eso podía funcionar muy bien. Entonces, priorizamos el proyecto y aportamos desde todos lados para que esto saliera con la idea inicial que tenía, pero también dejando espacio para las opiniones de todos. Ese equilibrio lo logramos muy bien y creo que fue un trabajo enriquecedor para ambos. Los dos aprendimos.

-El propio nombre del espectáculo suena a una parodia de las típicas películas de espías y asesinos de Hollywood. ¿Acudiste a la parodia en el texto? ¿En qué personajes te inspiraste para darle fisonomía a Usman?

-Respecto al nombre, simplemente me gustó cómo sonaba. Me pareció intrigante quién podía ser ese hombre con solo nombrarlo. Le pusimos un subtítulo, "Otra noche para morir", para encasillarlo en el policial tipo James Bond, parodiando ese estilo. Pero, inicialmente, era Tony Usman nada más. Me parecía muy interesante; me preguntaba: "¿Quién es este Tony Usman?" La inspiración simplemente viene del cine, de un montón de cosas que he visto, de personajes policiales. Son cosas que me gustan. Hay cosas de Tarantino, me parece, y también de otro lado, cosas de... no sé, de Al Capone.

Un referente del teatro

- Cambiando de tema, todos vemos que sos un artista que vive intensamente el teatro, arriba y abajo del escenario. ¿Pero alguna vez pensaste a qué te habrías dedicado si no hubieras sido actor?

-Soy un actor inquieto. He escrito un montón en toda mi carrera. Llevo 43 años haciendo teatro y la mayoría de los espectáculos los he escrito yo. He hecho un montón de unipersonales, personajes, muchos. Creo que, por lo menos aquí en la provincia, estoy seguro de que soy el único que ha trabajado tanto desde los unipersonales. Me gusta mucho el lenguaje que tengo, que adquirí, que conseguí, que fui ajustando. Y creo que tengo códigos legibles para el espectador y, al mismo tiempo, eso hace interesante mi trabajo: la gente se divierte, pero también reflexiona. No tengo idea de qué hubiera sido si no hubiese sido actor, pero es muy probable que hubiera sido algo relacionado con lo artístico también.

image.png

-Sos un artista muy prolífico, y da la sensación de que sos de esos actores que no se quedan con las ganas de hacer algún proyecto o interpretar algún papel. Sin embargo, ¿hay algún proyecto que tengás pendiente todavía?

- En cuanto a los proyectos, he transitado por varios lugares. Desde lo corporal, hice cosas de humor y también hice cosas de drama. He trabajado desde la pantomima y también desde un teatro de imágenes, como en el caso "De amor también se muere". También hice "Otelo"; reescribí, hice una adaptación de "Otelo" de William Shakespeare, donde no había nada de humor, fue un trabajo súper corporal e interesante, que me encantaría volver a hacer. La sensación de seguir atento a nuevos proyectos en mí late permanentemente, porque creo que escribo sobre las cosas que me van sucediendo paralelamente a mi trabajo. Escribo sobre cosas que siempre están ligadas a lo social y a la reflexión, entonces considero que siempre voy a tener material interesante y pendiente para seguir escribiendo.

-¿Y tenés alguna cábala antes de salir a escena?

-No hay cábalas en mí. Hay un momento antes de escena, un momento importante en el que necesito estar tranquilo, pensando, proyectando un buen momento hacia adelante. Obviamente, hay funciones y funciones, y hay estados y estados. Pero el trabajo del actor es subir y trabajar siempre sobre la organicidad, no repetir la función, porque si no, no llega al espectador. Un actor orgánico, me parece, es el que realmente transmite. Entonces, soy un actor orgánico. Soy un actor... ¿cómo decirlo? Sin un estudio sistemático, pero buscando la organicidad constantemente.

-¿Cómo sigue tu año después del estreno de Tony Usman?

-El año sigue con "Tony Usman". Está proyectado de esa forma. De hecho, todo el año está cubierto con funciones de "Tony Usman"; es el proyecto inicial. Pero también tenemos que ir viendo cómo surge, cómo crece el producto, cómo están las cosas en este momento, lo que también influye. Seguramente también voy a tener lugar para reponer algunos otros trabajos, como "Volvió Roberto", que es un trabajo que me gusta un montón. Además, habrá espacios en pequeños lugares, como bares, para poder hacer uno de mis otros trabajos, como "Hola, estoy bien", que fue el último que hice para ese tipo de espacios.

LAS MAS LEIDAS