Antes de que suene la primera nota, este sábado 8 de agosto en el teatro Independencia, ya existe una historia. Seis músicos. Veintisiete años. Quince discos. Más de cuarenta países. Y, ahora, mil presentaciones. Un millar de conciertos de una banda de jazz impresiona. Más aún porque ninguno fue igual al anterior. Sin embargo, los números no alcanzan para explicar por qué Escalandrum sigue siendo una de las bandas más estimulantes de la música argentina.
Daniel "Pipi" Piazzolla (virtuosa batería, fundador y motor creativo de la banda) arriesga una explicación: escuchándolos, "uno puede sentirse identificado con la idea de que está escuchando un jazz con identidad propia, hecho en la Argentina", nos dice sobre el grupo, integrado también por Nicolás Guerschberg en teclados, Mariano Sivori en contrabajo, Gustavo Musso en EWI (electronic wind instrument) y saxo alto, Damián Fogiel en saxo tenor y Martín Pantyrer en clarinete bajo y saxo barítono.
Escalandrum y Mendoza
Pero además, este regreso a Mendoza para presentar su reciente trabajo "Piazzolla '74" (tickets en EntradaWeb) posee un valor especial. "La relación de Escalandrum con la provincia es espectacular. La verdad es que siempre tenemos ganas de volver a tocar ahí, porque siempre nos ha ido muy bien y nos han tratado de maravillas. Mendoza es un lugar hermoso: la gente, la comida, el aire que se respira, los paisajes... Siempre es un placer volver. Además, tenemos muchos amigos y colegas allí. Así que estamos muy contentos de repetir esta experiencia y de presentar un repertorio tan lindo", nos dice.
"¿Qué encuentro hoy en el grupo que no estaba en 1999? Bueno, hay 27 años de experiencia. Hoy el grupo suena como un verdadero grupo de jazz argentino. Creo que encontramos una identidad propia, un sonido que hace que Escalandrum no se parezca a nadie. Cuando empezamos hacíamos Latin Jazz, muy influenciados por la música de Paquito D'Rivera e Irakere. Con el tiempo, el grupo se fue argentinizando de a poco, y creo que eso es lo que hoy lo caracteriza. Uno puede sentirse identificado con la idea de que está escuchando un jazz con identidad propia, hecho en la Argentina", nos explica.
Cómo será el repertorio del concierto
- "Piazzolla 74" recupera el repertorio del concierto que hicieron en el 2024 en el Colón. ¿Qué representó para ustedes ese concierto, y para vos en particular?
- El concierto en el Teatro Colón fue muy especial porque prácticamente estábamos estrenando un montón de arreglos que habíamos hecho especialmente para esa ocasión. "Piazzolla 74" significa que interpretamos dos discos de mi abuelo editados en 1974: "Reunión Cumbre" ("Summit") y "Libertango". Son dos álbumes que representan mucho para mí porque, cuando se presentaron en vivo, fueron interpretados por el Octeto Electrónico, donde tocaba mi papá. Entonces pude ver los ensayos, los estrenos y vivir todo eso muy de cerca. Presentar ese material en el Teatro Colón, hacer prácticamente todos esos arreglos por primera vez en una sala llena, grabar el concierto en vivo y que todo haya quedado registrado de una manera tan linda fue algo muy especial. La verdad es que fue una de las mejores noches en la historia de Escalandrum.
- Has contado que la selección de piezas incluye obras menos frecuentadas de Astor, como "Años de soledad", "Cierra tus ojos"... ¿Qué te interesa rescatar de ese repertorio menos conocido y qué revela sobre los intereses compositivos de tu abuelo?
-Lo que más me gusta de tocar el repertorio menos conocido de mi abuelo es que esa música está al mismo nivel que las obras más populares. Está bueno que la gente se entere de que compuso más de 2.000 obras y que todas tienen un nivel altísimo. Uno puede ir descubriendo a Piazzolla a lo largo de toda la vida; no es un repertorio que se agote con una playlist de 20 temas. Hay miles de composiciones hermosas, con diferentes orquestaciones y formaciones. Es algo mágico y todo tiene un nivel extraordinario.
El legado de Piazzolla
- Durante años Escalandrum evitó ser visto únicamente como "la banda que toca a Piazzolla" y construyó una identidad propia. ¿Cómo cambió tu relación con la obra de tu abuelo a medida que fue pasando el tiempo?
-Bueno, yo creo que Escalandrum nunca evitó ser visto como una banda que toca Piazzolla, porque, antes de interpretar su música, Escalandrum ya tenía cinco discos editados, giras por Europa y 11 años de recorrido. Ya era un grupo muy conocido acá, y recién después empezamos a tocar Piazzolla. Lo que hacemos es seguir interpretando nuestra propia música y, al mismo tiempo, tocar la música de Piazzolla, que es la que nos gusta. También hicimos un trabajo sobre María Elena Walsh junto a Elena Roger, y grabamos música de Mozart y Ginastera. Lo que pasa es que la obra de Piazzolla es tan linda, y además es mi favorita, que no podemos evitar seguir indagando dentro de esas más de 2.000 composiciones que existen y descubrir cada vez más piezas de su repertorio.
- Siempre contás la anécdota del concierto de Astor en el Teatro Colón en 1983 y de aquel programa de mano en el que escribió que sentía que había triunfado. Hoy, desde otro lugar, ¿qué significado tiene para vos ese recuerdo?
-Bueno, sí. Siempre cuento la anécdota de mi abuelo en el Teatro Colón. Me escribió una dedicatoria que decía: " Para mi querido nietito: no te olvides nunca de la noche en la que tu Noni triunfó. Sé bueno en la vida y estudiá mucho." En esa época tal vez no me daba cuenta de lo que significaba, pero hoy entiendo que, para él, ese era el momento más importante de su carrera. A pesar de que viajaba por todo el mundo, el Teatro Colón, en su país, era el lugar donde siempre había soñado presentar un concierto con su música, junto a su banda y con la orquesta del Teatro Colón. Hoy comprendo el valor que tenía ese sueño para él. Me parece algo fantástico y guardo un recuerdo increíble de haber podido vivir ese momento.
El jazz en Argentina hoy
- Han tocado en más de 40 países, fueron el primer grupo de jazz argentino en presentarse en Lollapalooza y grabaron en Abbey Road. ¿Sentís que el jazz argentino vive hoy un momento de mayor reconocimiento internacional que cuando comenzaron?
- Bueno, sí, la verdad es que hicimos un montón de cosas. Además, somos el primer grupo de música instrumental en haber ganado un Gardel de Oro en la Argentina. Hemos logrado muchísimas cosas, pero seguimos ensayando todos los martes a las 10 de la mañana, con mucha intensidad, siempre haciendo músicas nuevas. Yo creo que el jazz argentino ya está instalado, y eso también te da la pauta de por qué hoy hay tantos festivales de jazz en todos lados. En los años 90 prácticamente no existía ninguno. Ahora hay festivales por todo el país, un montón de clubes, por lo menos acá en Buenos Aires, y después, en cada ciudad, siempre hay algún lugar para tocar jazz, cosa que antes era imposible. Así que sí, el jazz se instaló. Creo que les da libertad a los nuevos compositores y a los nuevos músicos jóvenes les permite experimentar, probar su música y explorar nuevas ideas. Tal vez si el mainstream no te da esa oportunidad, el jazz sí. Siempre hay puertas abiertas, podés mezclar estilos y explotar tu instrumento al máximo. Por eso creo que el jazz argentino va a seguir creciendo y con mucha fuerza.