Aunque Julián Weich fue una de las caras más queridas de la televisión argentina durante décadas, su hija Iara, la mayor de 6 hermanos, tomó otro rumbo. Alejada de las cámaras, hoy brilla como emprendedora y referente de la moda circular en Buenos Aires y rincones del mundo.
A los 32 años, Iara Weich decidió dejar atrás una carrera profesional que no la motivaba para lanzarse de lleno en el mundo textil con una propuesta innovadora y sustentable. Junto a su amiga y socia Julieta Alalu, fundó Bunker, un local de ropa de segunda mano que no para de crecer y que hoy ya tiene una sucursal en Barcelona.
Iara Weich
La hija de Julian Weich se dedica a la moda, apostando a tener un un perfil bajo.
Web
La moda como vocación
Aunque creció bajo el ala de un conductor televisivo, la hija del presentador prefirió mantenerse con un perfil mucho más bajo. Antes de llegar a la moda, probó con medicina, administración de empresas y hasta publicidad, pero nada la terminaba de convencer.
Fue recién cuando se involucró con la moda circular que todo hizo clic. Con una primera feria de ropa usada en la casa de su socia como disparador, lo que empezó como un juego terminó convirtiéndose en un negocio con impacto social y ambiental.
Iara Weich
La hija de Julian Weich se dedica a la moda, apostando a tener un un perfil bajo.
Web
Iara Weich
La hija de Julian Weich se dedica a la moda, apostando a tener un un perfil bajo.
Web
Iara Weich
La hija de Julian Weich se dedica a la moda, apostando a tener un un perfil bajo.
Web
En una de las tiendas Bunker, ubicada en Palermo, cada prenda es seleccionada con curaduría y ofrecida a precios accesibles. El local también funciona como punto de reventa para quienes buscan sumarse a esta economía sustentable.
Pero eso no es todo. Con la campaña Segundas Oportunidades, Iara y Julieta invitan a compartir relatos de transformación personal, combinando moda con conciencia social. “Queremos que comprar ropa usada deje de ser un plan alternativo para convertirse en una elección consciente”, explicó Iara, dejando en claro que el propósito del proyecto va mucho más allá de lo estético.