Alejandro Fantino y Coni Mosqueira compartieron en sus redes sociales la intimidad de su imponente hogar en Nordelta, donde viven una etapa plena junto a su pequeño hijo, Beltrán. La propiedad combina naturaleza y confort en una de las zonas más exclusivas y buscadas del territorio bonaerense.
La edificación destaca por su arquitectura inspirada en la Toscana europea, con claros guiños medievales visibles en sus techos altos y el uso de la piedra. Cada rincón de la estructura se diseñó para balancear la sofisticación estética con la dinámica de la vida familiar cotidiana.
La pileta de diseño curvo y un gimnasio con vista al parque
La disposición de la casa responde a una lógica de privacidad y autosuficiencia. El gran protagonista exterior, una piscina de diseño curvo rodeada de abundante vegetación, funciona como el pulmón social del hogar y un oasis de relajación. En sintonía con esta búsqueda de autonomía, la pareja diseñó un espacio exclusivo de entrenamiento de fuerza dentro de la propiedad, con paredes blancas y puertas de vidrio. Este sector les permite sostener sus rutinas de bienestar físico diario de manera cómoda y sin necesidad de abandonar la vivienda.
El refugio de lectura y el cuarto lúdico de Beltrán
La luz natural es el elemento central que unifica el sector de trabajo e intimidad. Fantino dispone de una luminosa oficina equipada con un escritorio de madera y una gran biblioteca donde pasa sus horas de lectura y preparación profesional. El ingreso de luz a través de enormes ventanales estimula la concentración y conecta el espacio interior con el entorno natural de la zona.
En tanto, el dormitorio de su hijo Beltrán sigue el mismo patrón minimalista y funcional del resto de la propiedad. Decorado con grises suaves y una pared intervenida con formas de nubes, el cuarto suma osos de peluche, pisos de cerámica y cuadros de animales que fomentan un entorno de descanso óptimo.
La joya reciente de la residencia es la renovación de su baño principal. Con una estética minimalista que prioriza tonos neutros como beige, blanco y negro, el ambiente recrea la experiencia de un spa. Detalles de iluminación fría, espejos verticales y una bañera moderna completan esta reforma que Mosqueira definió como un sueño cumplido.