18 de agosto de 2026 - 11:40

Juntaron envases de plástico que iban a terminar en la basura y los convirtieron en tejas para construir techos resistentes

El reciclaje permite transformar plástico descartado en tejas resistentes al agua y la humedad, una alternativa que empieza a ganar lugar en la construcción.

La iniciativa resulta especialmente llamativa porque convierte un material difícil de gestionar en algo completamente reconocible: un techo. Gjenge Makers asegura haber recuperado hasta el momento más de 200.000 kilos de residuos plásticos para sus diferentes productos de construcción, aunque esa cifra corresponde al conjunto de su actividad y no exclusivamente a la fabricación de tejas.

Cómo transforman el plástico descartado en tejas para techos

El principio utilizado por Gjenge Makers consiste en recolectar y procesar diferentes residuos plásticos para posteriormente combinarlos con arena. La propia compañía explica que el plástico reciclado actúa dentro de una mezcla que luego se moldea para fabricar sus distintos materiales de construcción.

En el caso específico de las tejas, New Way Composites trabaja junto con la empresa keniana para producir piezas elaboradas completamente a partir de arena y plástico reciclado. Entre los polímeros utilizados menciona polipropileno (PP), polietileno de alta densidad (HDPE) y PVC. La combinación se somete a calor y presión hasta formar un material compuesto.

Esto permite aprovechar envases y otros productos que dejaron de cumplir su función original. Sin embargo, no significa que cualquier botella o recipiente pueda arrojarse directamente a una máquina y convertirse en una teja. El reciclaje industrial requiere identificar los polímeros, procesarlos y formular correctamente la mezcla antes del moldeado.

El resultado son piezas diseñadas para instalarse mediante métodos convencionales de construcción. Según New Way Composites, estas tejas no contienen hormigón y pueden utilizarse como sustituto directo de determinados productos tradicionales para cubiertas.

Qué resistencia tienen y cómo se comportan frente al agua

Una teja fabricada con plástico reciclado necesita soportar condiciones considerablemente más exigentes que un objeto decorativo. La empresa responsable afirma que sus piezas son resistentes al agua, la humedad y la radiación ultravioleta, además de presentar resistencia frente a moho y hongos.

El concepto también cuenta con respaldo experimental más allá de este proyecto comercial. Una investigación publicada en 2026 estudió materiales para tejas fabricados con diferentes plásticos reciclados y fibras de sisal. La formulación seleccionada alcanzó una resistencia a compresión de 41,66 MPa y una absorción media de agua de apenas 0,225%.

Otro estudio publicado en Journal of Cleaner Production analizó tejas cementicias con PET triturado utilizado para sustituir parcialmente agregados finos y evaluó propiedades térmicas y físicas del material. Esto muestra que existen diferentes caminos tecnológicos para incorporar residuos plásticos a las cubiertas, y no una única receta universal.

La durabilidad real de cada producto dependerá de su composición, certificaciones, instalación y exposición climática. Por eso, estas experiencias no significan que cualquier teja reciclada pueda reemplazar automáticamente una cubierta convencional.

Lo interesante está en la transformación: aquello que comenzó como plástico descartado puede volver al hogar convertido en un material destinado a protegerlo de la lluvia. Una aplicación del reciclaje que busca reducir residuos y, al mismo tiempo, encontrar nuevos materiales para una industria tan demandante como la construcción.

LAS MAS LEIDAS