Lali Espósito sobre “El fin del amor”: “Siento que esta serie es necesaria para nuestra generación”

La actriz protagoniza y produce esta comedia dramática de Amazon Prime Video. En una entrevista exclusiva cuenta sobre el proyecto, basado en la novela homónima de Tamara Tenenbaum. Una joven judía ortodoxa que rompe los moldes y se cuestiona, entre otras cosas, la monogamia y la libertad.

Lali Espósito sobre “El fin del amor”: “Siento que esta serie es necesaria para nuestra generación”

Los 30 parecen una edad de quiebre. O te cuestionás la existencia y la realidad, pegás el volantazo hacia el abismo, o continuás en velocidad crucero, persiguiendo los mandatos y reglas que te marcan el camino de lo “correcto”.

De eso y más trata “El fin del amor”, la novela-ensayo de la periodista y filósofa Tamara Tenenbaum que acaba de convertirse también en serie para Amazon Prime Video.

Convertida en best seller, la novela pone en primera persona sus propias vivencias como una mujer joven que se despega de una educación judía ortodoxa, entregándose a un constante cuestionamiento de los patrones, las creencias, la monogamia, la sexualidad y la libertad de la mujer, en una sociedad patriarcal.

El ensayo fue el puntapié para que la guionista Erika Halvorsen (“El hilo rojo”) le propusiera a Lali Espósito llevar a la pantalla esta historia, tan contemporánea. Ella interpreta a la propia Tamara.

La serie estrenó el viernes y cuenta con ocho capítulos en donde desanda la historia de Tamara y esta búsqueda casi inevitable cuando se pasa el umbral de los 30 años.

Entré en el proyecto cuando no existía el proyecto. Le dimos la vida que queríamos darle. Recibo un mensaje de Erika, guionista de esta serie, y me pregunta si había leído el libro de Tamara y le digo que no. Entonces me dice: “Leelo y hablamos. Porque este libro tiene que ser una serie””, cuenta Lali sobre la génesis de la serie que la tiene como protagonista y productora.

Un personaje a su medida

Aunque Lali lejos está del judaísmo ortodoxo, el ritmo que le imprime a la Tamara ficcionalizada es el justo, y la confirma como la gran actriz que es. Atrevida, sin pelos en la lengua y arriesgada, construye un personaje políticamente incorrecto, que transita los avatares del cambio.

Además, la cantante compuso el tema “Bailarás” especialmente para la serie, que cuenta también con las actuaciones de Verónica Llinás, Vera Spinetta, Mike Amigorena, Candela Vetrano, Mariana Genesio Peña y Andrés Gil.

“Al leer el libro y al ser un ensayo en primera persona, me preguntaba: ‘¿Cómo se hace para pasar un ensayo a una ficción? No me lo imaginaba’. Luego nos juntamos las tres con el aval de Tamara para hacer su propia vida y ella se sorprendió del interés de hacer su vida. Y entre las tres, muy de cero y sin aliados, nos propusimos transformar esto en una serie. Las chicas se pusieron a escribir y yo como cara visible busqué los aliados indicados para el proyecto”, nos cuenta Lali.

Lali protagoniza la nueva producción argentina de Prime Video.
Lali protagoniza la nueva producción argentina de Prime Video.

-¿Cómo fue para vos ponerte en el papel de productora?

-Cuando comenzás a buscar productores e interesados, se siente que es un proyecto de nicho, como que la mujer termina en el nicho y los proyectos feministas terminan ahí. Y nos jodía un poco eso, porque sentíamos que teníamos una serie super mainstream, por lo que dice, por lo que te interpelan los temas, por los personajes que hay en la serie. Es global. Sucede en Buenos Aires y tiene el contexto argentino, pero sentíamos que no había una serie así. Con un personaje políticamente incorrecto, pero a la vez con una inteligencia y visión global de las cosas. Fue transformar a esa filósofa contemporánea en un personaje de ficción. Y llevar a todos ese mensaje y sobre todo a nuestra generación, porque considero que no hay una serie que hable de qué pasa con los 30, con esos conceptos, las estructuras, quiénes queremos ser, quiénes somos ahora. Todo eso, que está en la serie, me llevó a considerar que había que hacerla.

-¿Crees que va a tener una buena repercusión sobre todo en tu generación, por lo que plantea sobre la monogamia y la libertad?

-Sí, porque nos cuestionamos mucho. Y no por meter a todos en la misma bolsa. De hecho, tengo amigos que sueñan con casarse, con tener una familia, y la serie no critica eso. Y no es que la monogamia esté mal, pero sí nos sucede como generación que ponemos sobre la mesa esos mandatos: ¿Lo estoy eligiendo porque es un chip? ¿Lo elijo por tranquilidad, o porque lo deseo? El motivo que fuere y lo que decidas está bien, pero poner en tela de juicio algunas cuestiones de lo aprendido y lo heredado es el leitmotiv de la serie. Y el leitmotiv de los que tenemos 30 y rompemos estructuras en nuestras propias vidas, como productora y como actriz siento que esta serie es necesaria para nuestra generación. De alguna manera estamos rompiendo esos paradigmas, pero si no logramos romperlos, por lo menos nos hacemos la pregunta. Y eso ya es significativo.

-Y esa Tamara que construiste, ¿tiene algo de Lali?

-La edad y los conflictos. Porque hay algo muy global de lo que le pasa al personaje. Quiere una pareja, pero a la vez no quiere. Quiere libertad, pero la libertad pura no existe. Entonces busca lo que la acerca más a la libertad. Todo ese recorrido del personaje me genera empatía y en esa búsqueda me veo reflejada. Pero en el personaje lo único que puede haber de Lali es una cuestión de ritmo, de cómo lograr que empatice con la historia. Después está la complejidad del personaje, su pasado judío ortodoxo, su cabeza de pensadora y de filósofa. Eso no tiene nada que ver conmigo.

-¿Te costó eso?

-Y... tuve que adoptar ciertas maneras de cómo usar el vocabulario, pero fue muy divertido. Según la verdadera Tamara, la hice más simpática y empática de lo que es. Así que está bueno, y es un personaje incorrecto, y el espectador la puede odiar y también entenderla. En toda esa contradicción del personaje pude poner algo desde Lali.

Lali Espósito y Verónica Llinás, madre e hija en la ficción.
Lali Espósito y Verónica Llinás, madre e hija en la ficción.

-Pero Lali vive deconstruyéndose. Por lo menos eso planteás desde tu discurso y tu música. ¿Lo vivís así?

-Creo que desde mi primera infancia hasta los 20 tuve una mirada. Y es muy loco que el público te vea crecer, a través de la tele, que no es tan real. Pero me pudieron ver como individuo más allá de lo artístico. Y no hay duda de que en estos últimos años fue muy importante que a nivel artístico se lea quién soy, qué quiero, qué cosas me importan, qué mensaje me interesa dar. Está en mi música actual, está en los proyectos que elijo. No solo me voy deconstruyendo, sino que me construyo. Lo que construí hace dos años atrás después lo pongo en tela de juicio, y me vuelvo a deconstruir. Eso es el crecer y ser adulto, pero lo muestro muy sincera. Y uso mucho mi trabajo para canalizar la deconstrucción y el crecimiento.

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