2 de mayo de 2013 - 00:57

Escritores holandeses criticaron a los reyes en la Feria del Libro

Intelectuales anunciaron un "acto de bienvenida" que en realidad fue para ironizar: "Podría gobernar un hamster".

Escritores holandeses y periodistas, entre ellos novelistas y una poeta nacional, presentaron cartas y poemas críticos e incluso mordaces dirigidos a la reina consorte Máxima Zorreguieta, a su esposo Guillermo de Orange y al estado monárquico, en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires.

Allí, apuntaron a la "distancia" con la gente, a su "falta de humor" y hasta propusieron que en su lugar gobierne un "hamster".

La actividad realizada el martes anunciaba que escritores holandeses iban a dar "la bienvenida a Máxima" y algunos prometieron presentar las cartas a "la familia Real", aunque, dijeron, "ya conocemos que están enojados con su contenido", mientras prometieron "ponerlas a la venta".

En el Café Amsterdam, un lugar que recrea un pequeño bar librería holandés, con comidas y bebidas típicas en el Pabellón Amarillo, Herman Koch, conocido columnista, novelista y realizador televisivo, ironizó que ante la noticia de la confirmación de Zorreguieta "lloré por mi mediocridad y lloré por Máxima".

Primero Messi

Koch destacó que durante su estancia en Buenos Aires relevó entre periodistas, taxistas y sociedad en general su apreciación sobre la persona de la reina consorte, a lo que le respondieron que "primero estaba Messi, luego el Papa, luego kilómetros de vacío y al fondo venía Máxima", y remató que estaba "de acuerdo con los argentinos".

Jan van Mersbergen, un premiado editor de 42 años de la revista literaria De Revisor, que estudió Cultura Política y Sociología de la Cultura en la Universidad de Amsterdam, recreó sus visiones de Buenos Aires por "una mujer rubia en un restaurante porteño que hablaba inglés con acento norteamericano y no era argentina".

Por la noche vio "un basurero que saltaba con mucha agilidad, tenía el pelo grasoso y bailaba un tango en el caño del camión", y ahí preguntó si Máxima "ha conocido al basurero, su nombre, su historia, si acá fue feliz".

Recordó que vio también enfrente del hotel una fiesta de cumpleaños donde la gente sonreía y se acercaba las sillas del jardín a la mesa, y volvió a inquirir si "conoció Máxima una fiesta así", para luego recordar que estudió en una universidad cara, que su marido se convirtió en rey y que "ser reina y rey es difícil, tener que levantarle el corazón a la gente".

Anne Vegter, nombrada poeta nacional y escritora para niños, en su poema "Ser una Máxima" le preguntó a la esposa del rey Guillermo "¿qué haces cuando aprendes lo que los chicos aprenden, a honrar a tus padres, a disfrazar a los guardias, a recortar flores?".

También dirigió una poesía a Guillermo, titulada "Alguien tiene que elegirse rey", en abierta crítica a la monarquía, donde lo consideró alguien que nació en un "manto extraño cubierto de animales", teniendo en cuenta la condición de país proteccionista de la fauna que es Holanda, pero que "no conocía ni su propio nombre" y que eligió ser rey porque "alguien tenía que encargarse de limpiar los diques".

Arnon Grunberg, un joven y prolífico autor holandés que vive y trabaja en Nueva York y Dublín, que a los 17 años empezó una editorial especializada en literatura alemana no aria, fue tal vez el más irónico y provocador.

En una carta abierta propuso a la monarquía holandesa "elegir una cabra o un perro de raza para gobernar Holanda, que es un país proteccionista", y preguntó si "no es más efectivo que para estos 100 años de monarquía un hamster asuma el trono real".

LAS MAS LEIDAS