Las cerrilladas de Perdriel forman parte de un paisaje singular de Mendoza. Son pequeñas elevaciones modeladas por la erosión, donde el agua de lluvia, a lo largo del tiempo, ha dibujado una intrincada red de surcos que da origen a las características huayquerías.
Aunque a primera vista puedan parecer un territorio agreste, estas formaciones constituyen un sistema ambiental frágil, en el que el relieve, el suelo y la vegetación nativa mantienen un delicado equilibrio. Sin embargo, actividades como la extracción de ripio y la presencia de basurales clandestinos están alterando progresivamente estas condiciones, afectando la flora y la fauna autóctonas, reduciendo la biodiversidad y favoreciendo la degradación del suelo.
En este paisaje, donde cada elemento cumple una función, se encuentra también el vivero de Perdriel, un espacio que no puede pensarse de manera aislada, sino como parte de un entorno natural que merece ser valorado y protegido. Reconocer esta relación es un primer paso para comprender por qué cuidar las cerrilladas significa también cuidar nuestro patrimonio ambiental y el paisaje que compartimos.
Ubicado en calle Terrada, este vivero provincial cuenta con una superficie de aproximadamente 20 ha y en los años 70' fue modelo en materia de viveros en la provincia. En 2023 llegó a proveer más de 6.000 ejemplares a diferentes municipios. En junio de 2024 las autoridades provinciales anunciaron que lo convertirían en un lugar modelo para la reforestación y también para que alumnos de escuelas pudieran aprender agricultura regenerativa.
Pero, no ocurrió y, por el contrario, dejaron secar los árboles para luego comenzar con la tala y desmonte, convirtiéndolo en un descampado. Todo esto a espaldas de la comunidad que siempre pidió información oficial y nunca recibió respuestas.
Desde el Salón Comunitario Clara Suárez, junto a los vecinos, estamos impulsando denuncias y presentaciones para recuperar este espacio que supo ser un pulmón verde y contribuir a la restauración del ambiente degradado. Entre otras iniciativas, promoveremos el proyecto elaborado por Guardaparques para la refuncionalización del vivero y la creación del Área Natural Protegida de Huayquerías “Cerrilladas de Perdriel”. Porque cuidar este paisaje es también defender nuestro patrimonio natural y construir, entre todos, un futuro más sostenible.
* Carina Médico y Claudia Di Matteo. Arquitectas.