La Europa que muchos hemos recorrido, estudiado y amado está atravesando una transformación profunda.
Mientras los europeos optan por mascotas en lugar de hijos, los nuevos residentes musulmanes forman familias numerosas. No afirmo que esto sea bueno o malo, simplemente compruebo un cambio cultural irreversible. Europa no está en vísperas de transformarse: ya lo está haciendo.
La Europa que muchos hemos recorrido, estudiado y amado está atravesando una transformación profunda.
No se trata de una predicción, sino de una realidad en marcha: los valores judeocristianos que moldearon su identidad están siendo reemplazados por otros, principalmente de raíz islámica.
Austria ha dado cabida a elementos de la Sharia en su jurisprudencia; en Reino Unido, rezar en público como cristiano puede acarrear sanciones, y muchos judíos temen mostrar su identidad.
Mientras los europeos optan por mascotas en lugar de hijos, los nuevos residentes musulmanes forman familias numerosas.
No afirmo que esto sea bueno o malo, simplemente compruebo un cambio cultural irreversible. Europa no está en vísperas de transformarse: ya lo está haciendo.
Chau Europa. Bienvenida, Eurabia.
*Esteban Cichello Hubner. Argentino, docente de la Universidad de Oxford.