penas terminada la temporada marplatense de la pieza original de Ingmar Bergman, que coprotagoniza con Ricardo Darín (“Escenas de la vida conyugal”) y que hasta mayo estará en cartel en Buenos Aires, estrenó en cine el filme de Jazmín Stuart, en el que encarna a una mujer común que, con su hermano, interpretado por Juan Minujin, salen en busca de sus padres igual de singulares (“Pistas para volver a casa”). Sin embargo, la actriz que también participó en ciclos como "Gasoleros", "El sodero de mi vida" y "Los simuladores", y en especial "Casados… ", en la que compuso a la vecina María Elena Fuseneco, confiesa que por las "regalías" de las innumerables repeticiones de la última por Telefé puede arriesgarse por propuestas de cine más independientes.
"Tengo que estar muy agradecida a 'Casados...' porque me dio la posibilidad de llegar a un público masivo, y a mí me gustan mucho los actores y actrices populares que dejaron su marca como Niní Marshall o Alberto Olmedo. Además le estoy agradecida económicamente por darme la posibilidad de elegir propuestas de cine más jugadas, sin correr contra el reloj", asegura.
En materia de premios y precisamente por "Casados… ", Rivas ganó un Martín Fierro como mejor actriz protagonista de comedia, por su labor en cine ya recibió tres premios Sur, de la Academia de Cine local y por la teatral, el Estrella de Mar en el rubro protagónico femenino en comedia dramática", en la exitosa puesta de "Escenas de la vida conyugal".
En cine, más allá de haber sido figura de "Por tu culpa", de Anahí Berneri y "Boca de fresa", de Santiago Giralt, entre otros largometrajes, su mayor repercusión llegó en 2014 con sus papeles en "Aire libre", nuevamente con Berneri, y por la desencadenada novia de "Hasta que la muerte los separe", episodio final del exitazo "Relatos salvajes", de Damián Szifron.
En la TV Pública, Rivas apareció en el capítulo 2 de la miniserie "La casa", titulado "Criatura", y volverá a hacerlo en el último, "Virus", componiendo personajes muy diferentes, pero que llevan la marca de la gran actriz que es, capaz de la comedia y el drama y de ser otra, más allá de su fuerte personalidad, porque tiene talento, y mucho.
Por estos últimos desempeños en la miniserie dirigida por Diego Lerman, Rivas ganó el lauro a mejor actuación femenina en la tercera edición del premio Nuevas Miradas en la Televisión, otorgado por la Universidad Nacional de Quilmes (UNQ).
"En el caso de 'Pistas...' lo que me llamó la atención era que la directora fuese actriz, y con todo el respeto que le tengo a la dirección, algún día me gustaría dirigir, porque en este país no se le da suficiente importancia a la dirección de actores. El hecho de que Jazmín me convocara y el guión fueron suficientes para decir sí", recordó en referencia al filme de Stuart.
"Desde los 19 que trabajo como actriz y desde los 23 en cine, y ahora cuando llego a un set veo chicos muy jóvenes y digo 'ya estoy vieja', pero es que son muy jóvenes, de la generación del 90 algunos, y yo ya estoy entre los grandes", dice con una sonrisa cómplice , y a sabiendas de que su look sigue siendo, depende del papel que le toque interpretar, casi idéntico al que tenía hace una década en la tira que todavía hoy se ve en las tardes de Telefé.
Para no aburrirse
"Es muy difícil zafar de uno", afirma en referencia a las veces que fue convocada para encarnar a mujeres con arranques temperamentales como la María Laura de "Casados..." o la novia que busca revancha con su infiel flamante marido en "Relatos salvajes": "Yo quise ser actriz porque me interesan las personas, las vidas, las relaciones, y me iba a aburrir siendo yo sola", dice convencida.
"¿A ver cómo es esto..? ¿Y esta forma de moverse, de relacionarse, de salir del conflicto...? Hay autores que tienen mil puertas, incluso poesía. Esa cosa de explorar los mundos de diferentes personajes es lo que más me llama la atención. Me angustia cuando alguien me dice que soy parecida a un personaje y pienso que, de alguna forma, también soy yo. Son potenciales de uno que aparecen", afirma.
"Todo lo que estoy haciendo es muy diferente, y cuando tenes autores como Ingmar Bergman... Cuando viene alguien y te dirige es también como meterte en la cabeza de ese director, te pone su impronta porque sabe con que bueyes ara. Los directores, como los autores porque también lo son, los define su biografía, y por eso si hacés un texto de Bergman es bueno conocerlo y lo mismo con los directores, por más que solo tengan dos tres películas", explica.
"Te metés en esa veta, en ese mundo. Es difícil hacer reír. Es muy raro ese misterio. Pienso que tiene que ver con la entrega. Cuando un actor hace reír es porque puede pasar vergüenza de sí mismo. Si 'Relatos...' no hubiese tenido el humor que tiene hubiese sido densísima. El humor abre una puerta enorme, porque incluso no hay límites morales. Hacer humor por televisión fue como romper con los maestros y empezar a hacer todo lo que dijeron que no debía hacer. Me dio libertad", reconoce.
Según Rivas "en la escena se ve todo: la persona que sos y la que querés ser, la que fuiste, lo que querés hacer y lo que no, y esa libertad creo que también tiene que ver con el humor, con que la gente se identifica enseguida con esa situación. Hay gente que se me acerca a hablarme cosas muy profundas del personaje de María Elena y no lo puedo creer, porque es gente que solamente ve televisión".
“Los interesante es cuando quienes está acostumbrados a ver televisión pasan de golpe a cosas más profundas. Sin ir demasiado lejos, en Mar del Plata hacíamos Bergman al lado de 'Regatos salvajes', y yo veía que había mucha gente que venía por primera vez al teatro y justo a ver una obra de Bergman, y eso es lo que me gusta de ser actor popular, poder convocar al público a cosas muy diferentes”, dijo.