Unos 30 militantes de Greenpeace fueron detenidos tras haber penetrado ayer de madrugada en la central nuclear de Tricastin (sur de Francia), para alertar sobre las fallas de seguridad de la misma, una "acción ciudadana" reveladora de un "riesgo terrorista", según el partido ecologista EELV.
Aproximadamente 30 activistas penetraron en la central hacia las 3 de la madrugada local, según fuentes concordantes, y desplegaron una pancarta al nivel de los reactores 1 y 3, en la que se podía leer: "Tricastin: ¿accidente nuclear?" y "François Hollande: ¿presidente de la catástrofe?.
A últimas horas de la mañana, 22 militantes franceses, italianos, españoles y rumanos, fueron detenidos, indicó el ministerio del Interior, señalando que ninguno de ellos pudo acceder a las zonas delicadas de la central, especialmente la sala de mandos".
Algunos militantes se engancharon con material de escalada a las estructuras metálicas que rodean las cubas de un reactor. Para hacerlos bajar fueron enviados efectivos de un pelotón de Gendarmería de alta montaña.
"Greenpeace quiere señalar todos los problemas de seguridad en lo que concierne la producción de energía nuclear", explicó Isabelle Philippe, encargada de comunicación de Greenpeace. "Tricastin es una de las centrales más peligrosas, y una de las cinco que hay que cerrar prioritariamente, especialmente a raíz de fisuras en el reactor 1", agregó.
"Los militantes entraron de la manera más simple, sólo les llevó veinte minutos llegar de la entrada del recinto hasta lo alto de las estructuras", aseguró.
Se trata de una acción mediática que no conlleva peligro para la seguridad de las instalaciones", recalcó el portavoz del ministerio del Interior, Pierre-Henry Brandet.
"No se penetró en el recinto de seguridad", confirmó una portavoz del la empresa de energía francesa EDF.
La Autoridad francesa de Seguridad Nuclear (ASN) afirmó asimismo que la intrusión de militantes "no ha tenido repercusiones en la seguridad de la instalación".
Por su parte, Jean-Vincent Placé, jefe de la bancada del partido ecologista Europa Ecología Los Verdes (EELV) en el Senado francés, saludó "la acción ciudadana" de Greenpeace, estimando que la misma pone en evidencia un "riesgo terrorista" sobre el que es "sumamente importante alertar a los franceses".
"Si decenas de militantes pueden entrar en 15 minutos en la central y que esto es considerado como un ?no acontecimiento' por los responsables de EDF, entonces la situación es grave", acotó la diputada europea ecologista Michèle Rivasi.
El gobierno pidió una investigación sobre esa intrusión y estudia la aplicación de "sanciones penales severas".