La Policía de Nueva Zelanda reveló este jueves que entrevistaron e investigaron al acusado por la matanza en dos mezquitas de Christchurch en su casa en octubre de 2017, antes de concederle la licencia que le permitió comprar las armas usadas en el ataque.
El australiano Brenton Tarrant, un supremacista blanco declarado, solicitó una licencia de armas en septiembre de ese año, y un equipo "de control de armas de fuego" de la Policía lo visitó en su casa en Dunedin (Sur) un mes después, indicó un portavoz de la fuerza.
"Uno de los pasos para conseguir una licencia de armas de fuego es una visita al domicilio del solicitante para conocerlo en persona e inspeccionar la seguridad de su propiedad", explicó en un comunicado.
El equipo realizó la medida en octubre, entrevistó a Tarrant y llevó a cabo una "inspección" de su vivienda, añadió. "Tras esto, se revisó toda la información disponible y, en noviembre de 2017, se aprobó la licencia".
Tarrant proporcionó los nombres de otros dos residentes en Nueva Zelanda, a los que la Policía también visitó, "cumpliendo los requisitos del proceso", indicó el texto, sin revelar la identidad de las dos personas.
Según las autoridades, Tarrant adquirió legalmente varias armas en diciembre de 2017, entre ellas los dos rifles semiautomáticos, las dos escopetas y el arma de acción de palanca que empleó en los ataques contra dos mezquitas de Christchurch el 15 de marzo, en los que murieron 50 personas y 50 resultaron heridas. Tarrant fue detenido y está acusado de asesinato.
Seis días después de los ataques, la primera ministra neozelandesa, Jacinda Ardern, anunció una prohibición inmediata de los rifles semiautomáticos de estilo militar y los fusiles de asalto.