En las últimas décadas, la medicina ha sido testigo de una transformación sin precedentes. La forma en que entendemos una intervención quirúrgica ha dejado de ser sinónimo de grandes incisiones y recuperaciones traumáticas para dar paso a la era de la cirugía mínimamente invasiva.
El Hospital Español de Mendoza, pionero en la implementación de estas tecnologías, ha desarrollado unidades especializadas que hoy lo posicionan como un referente indiscutido en la provincia.
La ciencia de la menor agresión
La principal virtud de este modelo radica en la reducción drástica del trauma quirúrgico. Al operar a través de incisiones pequeñas o accesos naturales, se evita la lesión extensa de tejidos profundos, músculos y piel que caracterizaba a la cirugía convencional. Este respeto por la anatomía permite tratar patologías con un impacto fisiológico significativamente menor.
El hospital cuenta con quirófanos de alta tecnología equipados con torres quirúrgicas de última generación.
Al respecto, el Dr. Alejandro Iglesias, médico del staff de Cirugía General del HE y encargado de procedimientos mínimamente invasivos, destacó:
“Nuestra meta no es solo operar mejor, sino transformar la experiencia quirúrgica en Mendoza. Tenemos salas de cirugía que funcionan las 24 horas, los 365 días del año.”
Por su parte, el Dr. Agustín Correa, cirujano y encargado del Servicio de Coloproctología del HEM, afirmó:
“Además, es fundamental el servicio de residentes con el que cuenta el hospital, formando profesionales de excelencia en las distintas especialidades.”
Beneficios directos para el paciente
Esta técnica despliega una serie de beneficios inmediatos que impactan en la calidad de vida del paciente:
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Menos dolor postoperatorio: al preservar mejor los tejidos, se reduce la necesidad de analgésicos potentes.
Recuperación en tiempo récord: facilita una movilización temprana y una reintegración laboral y social acelerada.
Seguridad superior: las incisiones mínimas reducen drásticamente el riesgo de infecciones, complicaciones en la herida y sangrado intraoperatorio.
Precisión tecnológica: la visión en alta definición —y en ocasiones tridimensional— permite identificar estructuras con un detalle inalcanzable para el ojo humano. En el caso de la tecnología robótica, se logra eliminar el temblor natural de la mano, ampliando la destreza del profesional.
Un impacto que trasciende al quirófano
Los datos operativos del Hospital Español respaldan la eficiencia de este programa. Durante el año 2025 se realizaron 7.000 cirugías, de las cuales el 75% fueron mínimamente invasivas. Gracias a este enfoque, se logró reducir la internación promedio de cinco días a solo horas, otorgando el alta en el mismo día en numerosos casos.
Este despliegue es posible gracias a un equipo de casi 400 médicos que operan en la Torre Quirúrgica, la cual cuenta con 6 salas de alta complejidad, quirófanos en sala de partos y una sala de recuperación manejada por especialistas para los casos más críticos.
Versatilidad y futuro
El enfoque se aplica de manera transversal en una amplia gama de procedimientos: desde intervenciones de urgencia (apendicitis, embarazos ectópicos), vesícula y abdomen, hasta cirugías complejas de columna y cerebro (neuroendoscopia), próstata, útero, ovario, cirugía reconstructiva de vejiga, litiasis renal y patologías de tórax.
Como concluye el equipo médico del Hospital Español, este avance demuestra que ser menos invasivo no resta eficacia; por el contrario, sitúa a la medicina mendocina en un horizonte más preciso, más seguro y, sobre todo, más humano.