La ley 23.512, sancionada en 1987, federalizaba un amplio territorio que comprendía el Sur de la provincia de Buenos Aires y el Este de Río Negro. En ese vasto espacio, se encuentra la ciudad de Carmen de Patagones enfrentada, río por medio, con Viedma, capital de Río Negro.
No era ése un plan antojadizo, producto de un capricho momentáneo, como veremos que sucede después, en la era K, sino que se trataba de un plan técnicamente elaborado, cuyo objetivo era el desarrollo demográfico y económico de la parte austral de nuestro país.
Éste se denominaba "Proyecto Patagonia", que incluía también la provincialización del Territorio Nacional de Tierra del Fuego. Allí se radicaron numerosas empresas, atraídas por la liberación o disminución de impuestos de que eran objeto. Fue notable el movimiento migratorio interno que ello produjo, duplicando o más, la población original, nacionalizando también el origen de ésta.
Sin embargo la más importante de las medidas que incluía el plan, no se concretó, vale decir el traslado de la Capital. De paso, cabe mencionar que la ley del traslado nunca fue derogada, por lo tanto se halla vigente.
Desde aquélla famosa frase de Alberdi, "gobernar es poblar", la vasta superficie austral tanto en la parte continental como marítima, ha sido muy poco atendida por los gobernantes de turno.
Esos vastos espacios son aptos para la explotación minera, hidrocarburífera, para la generación de hidroelectricidad. En la parte adyacente al macizo andino y en los valles intermontanos, se desarrollan con facilidad frutas, incluso cereales y horticultura, pero los productores se ven impedidos de colocar su producción en los mercados de consumo por la falta de rutas o vías férreas que conecten el Oeste cordillerano con la ruta 3, que conecta Buenos Aires con Tierra del Fuego.
Existen allí grandes lagos y ríos. Algunos de ellos nacen en territorio argentino y se vuelven hacia el Pacífico, a través de valles y quebradas, dado que allí la cordillera aparte de ser más baja se bifurca en distintos cordones, que plantearon serios problemas al intentar aplicar allí, el divortium acuarum, como sistema para el establecimiento del límite.
También esa zona alberga los grandes campos de hielo, que constituyen el reservorio de agua dulce más importante del mundo.
Hay quienes sostienen que la lucha por la posesión de agua potable, escasa en el globo terráqueo, será la causa de las grandes guerras del futuro.
Este proyecto, bien elaborado y serio, era indispensable para el desarrollo regional. En nada se parece al improvisado plan que lanzó la presidenta Cristina, carente de fundamentos científicos y con motivaciones meramente electoralistas, de trasladar la Capital Federal al lejano y caluroso Santiago del Estero.
En el pasado, esta ciudad fue considerada "madre de ciudades", por su ubicación estratégica en el camino del inca y luego de la conquista española, utilizada por estos para unir Lima, la capital del Alto Perú, con Buenos Aires.
Desde Santiago se fundaron numerosas ciudades aledañas, de ahí el apelativo. Pero hoy carece de trascendencia, salvo su gobierno ex radical y hoy K. De todos modos Massa ganó en la ciudad más importante después de la capital, La Banda.
La moderna ciudad de Brasilia fue obra del arquitecto Oscar Niemeyer, en la década de 1960, durante el gobierno de Juscelino Kubistschek, en plena selva, pero ubicada en el centro geográfico de ese vasto país.
El audaz y criterioso proyecto de Alfonsín puede parangonarse con la obra de los brasileños, no en cuanto a los resultados sino en cuanto a los objetivos, con la diferencia de que los brasileños planifican y hacen.
Ejemplo de estos, son la enorme represa de Itaipú, que impide la navegación hacia el Sur, con el deliberado propósito de evitar que los bienes del corazón continental, salgan por el Río de la Plata. Con el mismo propósito, ubicaron su puerto de aguas profundas en Río Grande, cerca del límite con Uruguay.
Volviendo a nuestro tema advertimos que tengamos cuidado, pues son muchos los ojos puestos en nuestra Patagonia. Desde nuestros vecinos allende los Andes, que todavía la siguen incluyendo como propia en alguna cartografía.
A ello debemos agregar los países superpoblados del orbe, como China en especial. Sobre su "Invasión Silenciosa en América del Sur", según el interesante libro de Diego Guelar, ya hemos escrito, sobre todo en un libro que se halla en impresión titulado "Podrá China alimentar a 1.600 millones de habitantes".
Su territorio, pese a ser vasto, carece de las condiciones naturales, excepto su litoral marítimo, para albergar y alimentar grandes masas poblacionales.
De allí que está realizando grandes inversiones en obras y explotaciones, fundamentalmente orientadas a las actividades extractivas y producción de materias primas( en especial proteínas), en nuestro subcontinente, en particular en Brasil que concentra el 65% de las inversiones chinas en América del Sur, siguiéndole la Argentina.
No perdamos nuestra Patagonia, defendida con valor por héroes como Piedrabuena, el gestor de nuestros límites el Perito Moreno, Roca, Rosas, etc.
Hoy nuestro ministro de Economía está de rodillas, rogando la ayuda del gigante asiático. Esto, además de vergonzoso, es altamente peligroso.
Si el inteligente proyecto de Alfonsín se hubiera llevado a cabo, esto no estaría sucediendo.
Por Juan Guillermo Milia - Ex Profesor Titular de Geopolítica y de Geografía Política en las Universidades Nacionales de Cuyo y San Juan