El director en funciones del FBI, el hasta ahora anteayer número dos Andrew McCabe, afirmó que el despido de James Comey no influirá en las investigaciones de la agencia federal sobre los posibles contactos entre el equipo de campaña del presidente estadounidense Donald Trump y representantes de Rusia.
Tras el despido del director del FBI Comey, el martes, McCabe dijo ayer ante el comité de Servicios Secretos del Senado en Washington, que hasta ahora no hubo ningún intento de entorpecer esas investigaciones. Por otra parte, McCabe señaló que Comey gozaba de gran apoyo en el Buró Federal de Investigaciones (FBI) y que la gran mayoría de sus empleados tenía una relación positiva con él. De esta forma contradijo la versión de la Casa Blanca según la cual Comey había perdido apoyo dentro de la agencia.
Trump enfrenta acusaciones de haber decidido el despido de Comey para enterrar las investigaciones que buscan aclarar si Rusia influyó en la campaña presidencial estadounidense de 2016.
Si bien la presentación de ayer estaba prevista antes del despido de Comey y tenía como fin hablar de las "amenazas mundiales", la agenda cambió debido a los últimos acontecimientos.
El presidente del comité, el senador Richard Burr, pidió al panel, que incluyó a otros importantes funcionarios de inteligencia, centrarse en el tema original de la audiencia. Sin embargo, el senador demócrata Mark Warner, que integra el comité, dijo que eso sería difícil. "El momento en que fue despedido el director Comey es especialmente preocupante para mí y varios miembros del comité de los dos lados", apuntó Warner.
McCabe, por su parte, respondió al comité que no haría comentarios cuando le preguntaron sobre las conversaciones que había tenido Comey con Trump.
La Casa Blanca justificó el despido de Comey en base a su manejo de las investigaciones por el uso de Hillary Clinton de su servidor privado para enviar e-mails oficiales.
Dudan de la mayor firma de seguridad del mundo
Altos funcionarios de la inteligencia estadounidense expresaron públicamente este jueves sus dudas sobre la empresa de ciberseguridad Kaspersky Labs, por sus presuntos vínculos con Rusia. Esta empresa privada, con sede en Moscú, ofrece antivirus y otros programas para proteger las computadoras, pero existen temores de que estas herramientas sirvan, por el contrario, para espiar.
“Estamos muy preocupados y nos concentramos en esta cuestión”, dijo el director interino del FBI, Andrew McCabe, al ser preguntado sobre si estaba al tanto de una amenaza de seguridad relacionada con el software de Kaspersky, durante una audiencia en el Senado sobre las amenazas externas para Estados Unidos.