29 de noviembre de 2015 - 00:00

El mundo pide frenar el cambio climático

Manifestaciones masivas en decenas de ciudades unieron su voz para reclamar acciones a los líderes que desde mañana se reúnen en París. Es necesario atenuar la emisión de contaminantes para que la temperatura no aumente más de 2º C antes de fin de siglo.

Decenas de miles de personas se manifestaron ayer en el mundo para reclamar un acuerdo ambicioso contra el cambio climático, en vísperas de la conferencia de París que comienza mañana lunes en un clima de optimismo a pesar del estado de sitio que rige en Francia tras los atentados.

Una marcha reunió a unos 3.000 estudiantes, activistas y religiosos en Filipinas para exigir una reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero responsables del cambio climático, causante de tifones devastadores en el archipiélago.

“Protejan nuestra casa común” o “Justicia climática”, podía leerse entre los carteles de los manifestantes en las calles de Manila. En Bangladesh, uno de los países más pobres de Asia amenazado por crecidas e inundaciones, unas 5.000 personas reclamaron una acción inmediata, y otras tantas se manifestaron en Brisbane, en Australia.

Manifestaciones masivas se realizaban también en otras ciudades asiáticas, al igual que en Johannesburgo (Sudáfrica) y Edimburgo (Escocia). Para hoy se convocaron movilizaciones en Seúl, Londres, Madrid, Río de Janeiro, Nueva York, Buenos Aires y México, entre otras ciudades.

Unos 150 jefes de Estado y de gobierno participarán desde mañana en la cumbre del clima en Le Bourget al norte de París, a la que asistirán unos 40.000 participantes, entre ellos 10.000 delegados de 195 países, además de científicos, observadores, periodistas y visitantes.

Barack Obama (EEUU), Xi Jinping (China), Angela Merkel (Alemania), Dilma Rousseff (Brasil) o Enrique Peña Nieto (México) figuran entre los líderes esperados.

Clima de optimismo

El objetivo de la conferencia es limitar el calentamiento a 2 grados centígrados respecto a la era preindustrial, reduciendo las emisiones de gases de efecto invernadero.

Señal de que el tiempo apremia para alcanzar un acuerdo antes del fin de la conferencia el 11 de diciembre, el canciller francés Laurent Fabius convocó a los delegados a reunirse a partir de hoy, un día antes de los previsto, para comenzar a preparar las negociaciones.

Tras la inauguración oficial de mañana por los jefes de Estado, los delegados retomarán las negociaciones el martes antes de ceder la posta a los ministros de Medio Ambiente o Energía, encargados de sellar un acuerdo en la recta final de la última semana.

En rueda de prensa tras entregar a Christiana Figueres -la principal responsable de la ONU sobre el clima- la llave de la “ciudad verde” donde se realizará la conferencia, Fabius anunció que un total de 183 países de los 195 países participantes presentaron sus compromisos nacionales de reducción de gases de efecto invernadero.

"Las condiciones para que la Cumbre sea un éxito están reunidas, pero no está ganado de antemano", advirtió. El secretario general de la ONU, Ban Ki Moon, también dijo ser "optimista de que se llegará a un acuerdo", contrariamente a la cumbre de Copenhague que terminó en rotundo fracaso en 2009. Pero Moon instó a los líderes del mundo a que "se pongan de acuerdo en un término medio, los acuerdos perfectos no existen en este mundo". 
Figueres se refirió a la participación de América Latina y la presentó como un modelo, al destacar que la región presenta "toda una diversidad de tamaños y madurez de economías, de tendencias políticas". "Su participación es muy importante -dijo- porque al lograr una conversación constructiva dentro de la región, habilita una conversación constructiva en el resto del mundo".

Activistas detenidos

Tras los atentados yihadistas del 13 de noviembre que causaron 130 muertos y 350 heridos, Francia decretó el estado de emergencia, reforzó el control de sus fronteras y desplegó fuerzas de seguridad en los puntos sensibles.

Unos 10.000 efectivos de las fuerzas de seguridad fueron desplegados en París para proteger la COP21, de los cuales 2.800 fueron destacados en el lugar mismo de la conferencia en el parque de exposiciones aeronáuticas de Le Bourget.

Las autoridades prohibieron las manifestaciones en París y otras ciudades de Francia. El ministerio del Interior indicó que 24 activistas había sido colocados en detención domiciliaria hasta el 12 de diciembre.

La utilización fuera del ámbito de la lucha antiterrorista de las disposiciones del estado de emergencia -que permite allanamientos sin orden judicial y detenciones domiciliarias- fue denunciada por la Liga de los Derechos Humanos.

La coalición Clima 21, que agrupa a 130 organizaciones, fustigó por su parte los “manifiestos abusos” del estado de excepción. “No frenaremos el calentamiento climático renunciando a nuestras libertades”, dijeron. Al no poder manifestar en París, unos 400 militantes acamparon frente al palacio de Versalles e improvisaron un banquete para denunciar “la farsa de la COP21”.

Efectos en la salud

Entre 2030 y 2050, el cambio climático podría causar cerca de 250.000 fallecimientos adicionales por año, unos 38.000 de ellos entre los ancianos por el calor excesivo, 48.000 por diarrea, 60.000 por paludismo y 95.000 por desnutrición infantil, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Según esta agencia de la ONU, el costo de los daños directos para la salud se sitúa entre 2.000 y 4.000 millones de dólares anuales de aquí a 2030.

Los efectos directos

Las altas temperaturas provocan fallecimientos por enfermedades cardiovasculares o respiratorias, en especial entre los ancianos.
Además, una mayor exposición solar y por tanto a los rayos ultravioleta implica problemas de piel, que pueden conducir a cánceres de piel, añade.

Lo mismo ocurre con las catástrofes naturales vinculadas a la meteorología, como las inundaciones o los huracanes. Dichas catástrofes se han triplicado desde los años 1960, lo que ha provocado una mayor mortalidad.

Cada año, estas catástrofes provocan más de 60.000 fallecimientos, sobre todo en los países en desarrollo, estima la OMS.

Las temperaturas altas propician por otro lado el desarrollo de plantas alergénicas, como la ambrosía, que se espera se extienda por Europa y multiplique la concentración de polen por cuatro de aquí a 2050.

Enfermedades infecciosas

El calentamiento favorece la propagación de enfermedades infecciosas que dependen de vectores como los mosquitos, apuntan especialistas.
Por ejemplo, la OMS prevé que en China se extienda de forma sensible la zona de endemia de la esquistosomiasis, una enfermedad parasitaria transmitida por un gusano que afecta a más de 200 millones de personas en zonas tropicales.

El clima ejerce también una fuerte influencia en el paludismo, que es transmitido por mosquitos del género Anopheles y mata a unas 800.000 personas al año, según la OMS. Según ciertos estudios, 2.000 millones de personas adicionales podrían verse expuestas al riesgo de transmisión del dengue de aquí a los años 2080.

La contaminación

El calentamiento implica un aumento de las concentraciones de ozono, que afecta a las personas con patologías respiratorias crónicas como el asma.
También hace aumentar la contaminación por partículas finas, mediante los incendios forestales, que se espera se multipliquen y se extiendan hacia el norte en los años venideros.

Esas partículas finas, capaces de penetrar profundamente en el aparato respiratorio, pueden favorecer el cáncer de pulmón y ciertas enfermedades cardiovasculares, aunque también el asma.

Unos 300 millones de personas padecen asma en todo el mundo, según la OMS. “El incremento de las temperaturas aumentará previsiblemente la mortalidad” debida a esta patología, añade la organización con sede en Ginebra. Fuente:

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