Un grupo de geólogos italianos descubrió que la corteza terrestre bajo la cadena montañosa de los Apeninos atraviesa un proceso de ruptura subterránea similar al de una cremallera. Las mediciones satelitales confirman que las capas profundas de la Tierra se están separando, provocando que el centro de la península se eleve mientras sus bordes exteriores se comprimen lentamente.
El fenómeno ocurre a lo largo de un tramo de más de 500 kilómetros en la cordillera que recorre el territorio italiano. Los investigadores identificaron que la densidad de las rocas profundas genera un desprendimiento en la base de la litosfera, lo que altera la dinámica geológica tradicional de la zona.
¿Qué es la delaminación de la litosfera que abre la Tierra bajo Italia?
La investigación, publicada en la revista Communications Earth & Environment, detalla que este proceso se conoce técnicamente como delaminación. En este mecanismo, la capa inferior más densa de la corteza se desgarra y se hunde hacia el manto terrestre, permitiendo que la masa rocosa superior, al volverse más ligera, se libere de la presión hacia abajo.
Los datos recopilados durante décadas mediante sensores GPS y registros de sismicidad muestran que la cadena montañosa se expande aproximadamente cuatro milímetros al año. Al mismo tiempo, las zonas perimetrales experimentan una compresión de cerca de dos milímetros anuales, confirmando la coexistencia de dos fuerzas opuestas en un mismo sistema geológico.
Esta reconfiguración comenzó tras detenerse la expansión que dio origen al mar Tirreno hace unos dos millones de años. Al aflojarse la tensión en los bordes, el desprendimiento de la base rocosa avanzó gradualmente como un frente, haciendo que los geólogos concluyan que la corteza "se abre como una cremallera" bajo el suelo italiano.
¿Cómo cambia el relieve de los Apeninos y qué riesgo sísmico implica?
El hallazgo explica por qué zonas elevadas como los Apeninos continúan ganando altitud a pesar de que las placas tectónicas continentales ya no chocan con la misma fuerza que en su origen. El reemplazo del material denso del manto por magma más liviano genera un empuje ascendente en la estructura superficial.
Comprender la velocidad y extensión de este desgarro permite a los científicos vigilar con mayor precisión la actividad sísmica en el sur y centro de Italia. La acumulación de deformaciones en la corteza terrestre constituye un factor clave para evaluar el riesgo en regiones pobladas cercanas a la cordillera.