3 de septiembre de 2026 - 13:00

Australia es el continente que más rápido se desplaza en la Tierra: se mueve siete centímetros hacia el norte-noreste cada año, casi el doble de rápido que crecen las uñas

El movimiento es imperceptible para una persona, pero suficientemente rápido como para obligar a modificar sistemas de coordenadas y alterar la geografía.

Australia parece completamente inmóvil sobre un mapa, pero en términos geológicos protagoniza un movimiento excepcional. El continente se desplaza alrededor de siete centímetros hacia el norte-noreste cada año, lo que lo convierte en la masa continental que se mueve más rápido actualmente sobre la Tierra.

La velocidad resulta difícil de imaginar hasta compararla con algo cotidiano. Un estudio sobre el crecimiento de las uñas encontró un promedio de 3,47 milímetros mensuales, equivalentes a unos 4,16 centímetros por año. Australia, por lo tanto, avanza aproximadamente 1,7 veces más rápido.

Siete centímetros parecen poco hasta que pasan millones de años

La explicación está en la tectónica de placas. Australia se encuentra sobre una placa que mantiene un desplazamiento persistente hacia el norte y noreste, aunque su velocidad exacta varía ligeramente según el lugar medido y el sistema de referencia utilizado.

En un solo día, la distancia es insignificante: aproximadamente 0,19 milímetros. Ninguna persona puede detectar ese movimiento estando parada sobre el suelo.

El efecto cambia por completo al ampliar la escala temporal. Si hipotéticamente mantuviera exactamente la misma velocidad, siete centímetros por año equivaldrían a 70 kilómetros en un millón de años y unos 700 kilómetros en diez millones.

En la realidad, las velocidades y direcciones tectónicas cambian con el tiempo, pero la comparación muestra la magnitud acumulativa del proceso.

Australia se movió tanto que tuvieron que cambiar sus coordenadas

El fenómeno tiene consecuencias mucho más inmediatas que esperar millones de años.

El sistema australiano de coordenadas utilizado desde 1994 había quedado progresivamente desfasado respecto de los sistemas globales de posicionamiento. Para 2020, la diferencia acumulada rondaba 1,8 metros, suficiente para generar problemas en actividades que necesitan precisión centimétrica.

Australia implementó entonces el Geocentric Datum of Australia 2020 (GDA2020). No significó que el país saltara repentinamente casi dos metros, sino que las coordenadas oficiales fueron actualizadas para reflejar el lugar hacia el cual el continente ya se había desplazado.

Esto resulta especialmente relevante para agricultura de precisión, topografía, construcción, navegación satelital y sistemas autónomos, donde una pequeña discrepancia geográfica puede importar mucho más que en el GPS cotidiano.

El continente ya está interactuando con el sudeste asiático

El viaje de Australia tampoco ocurre sobre una superficie libre. Su desplazamiento la lleva hacia una compleja zona tectónica en Indonesia, Timor y Nueva Guinea, donde interactúan distintas placas y microplacas.

Parte de la litosfera oceánica australiana se hunde bajo otras regiones, mientras en otros sectores material continental ya participa de procesos de colisión, deformación y levantamiento.

Algunos modelos geodinámicos llevan la historia todavía más lejos y plantean que, dentro de 200 a 300 millones de años, Australia podría formar parte de un nuevo supercontinente denominado Amasia.

Pero hay una diferencia fundamental: el movimiento actual de siete centímetros es medible; Amasia es solamente uno de varios escenarios científicos posibles. Las placas pueden modificar su dirección y velocidad muchísimo antes de llegar a ese futuro remoto.

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