“Je suis Charlie”, “Yo soy Charlie” fue el lema que recorría las redes sociales en repulsa contra el ataque a la revista francesa Charlie Hebdo.
“Je suis Charlie”, “Yo soy Charlie” fue el lema que recorría las redes sociales en repulsa contra el ataque a la revista francesa Charlie Hebdo.
La masacre fue unánimemente condenada por líderes mundiales como Barack Obama y víctimas de la intolerancia como el escritor británico Salman Rushdie.
El papa Francisco expresó “su firme condena del horrible atentado” cometido y exhortó a todos los católicos a “oponerse con todos los medios a la propagación del odio y de toda forma de violencia”.
“Las religiones, como todas las otras ideas, merecen críticas, sátiras y sí, nuestra falta de respeto sin miedo”, dijo en un comunicado Rushdie, autor de “Los versos satánicos”, una obra de 1988 que le costó vivir durante años escondido porque el líder iraní Ayatolá Jomeini puso precio a su cabeza.
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, calificó el atentado de “horrendo” e “indignante”: “nuestros pensamientos y oraciones están (...) con el pueblo de Francia en este momento difícil”.
Vladimir Putin, presidente de Rusia, “condenó duramente este crimen cínico y confirmó su disposición a seguir con la cooperación activa en la batalla contra la amenaza del terrorismo”, según un comunicado del Kremlin.
El primer ministro británico, David Cameron, calificó de "nauseabundo" el ataque. Su homóloga alemana Angela Merkel, que está en Londres, habló de un acto "abominable" contra "la libertad de prensa y de opinión, un fundamento de nuestra cultura libre y democrática".
El ministro de Exteriores israelí, Avigdor Lieberman, señaló que "Israel se identifica con Francia" y que "no hay que permitir al terrorismo y a los terroristas amenazar al mundo libre".
En América Latina, “la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, el gobierno y el pueblo argentino condenan enérgicamente el bárbaro ataque terrorista ocurrido en la capital francesa”, indicó el comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores. Por su parte, la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff calificó el atentado de “sangriento e intolerable” y su par colombiano, José Manuel Santos, recordó que “la libertad de expresión y de prensa son derechos universales inviolables”.