El presidente de Chile, Sebastián Piñera, dijo ayer que el país "ya ha tenido demasiada violencia" y pidió a todos los sectores de la sociedad y la política condenar cualquier acto de violencia luego de una noche de graves disturbios en Viña del Mar.
"Llegó el tiempo de un gran acuerdo por la democracia, contra la violencia y por la paz. Este acuerdo tiene que incluir no solo condenar la violencia, no solo defender la democracia y el Estado de Derecho, sino también, condenar a quienes no condenan la violencia y a los que atentan contra la democracia", apuntó el mandatario.
Los disturbios que han sacudido a Chile en los últimos meses en medio de demandas de mejoras sociales alcanzaron el domingo por la noche al Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar, donde las autoridades locales reclamaron ayer al gobierno tomar medidas para garantizar la seguridad de uno de los principales certámenes musicales de la región.
Disturbios
El tradicional acto de apertura del festival la noche del domingo no se realizó luego de que manifestantes se enfrentaran con la policía y provocaran destrozos en el balneario chileno, aunque al final las actividades se iniciaron después con la presencia de varias figuras internacionales, como los cantantes puertorriqueños Ricky Martin y Pedro Capó.
Desde el escenario, el mismo Ricky Martin pidió a los chilenos mantener sus exigencias por una mejor situación social en el país.
Los manifestantes, muchos de ellos enmascarados, quemaron una veintena de vehículos estacionados y quebraron con piedras los vidrios de la fachada de un hotel donde estaban algunos músicos y bailarinas que participarían en la obertura del festival.
Los disturbios prosiguieron en el centro de la ciudad, muy cerca del recinto del festival, y mientras los conductores del certamen presentaban al intérprete de éxitos como Livin' la vida loca y La mordidita, en el centro, enmascarados saquearon, vandalizaron o dañaron 18 locales, quemaron una veintena de vehículos, atacaron el recinto de la Municipalidad y la terminal de autobuses suburbanos e hirieron a 29 policías, uno de ellos de gravedad, según las autoridades.