29 de mayo de 2015 - 00:00

El EI ejecutó a 20 rehenes en un antiguo teatro romano

En la histórica ciudad de Palmira, al norte de Siria, los yihadistas ya asesinaron a al menos 217 personas. En Irak, libran batalla por Ramadi.

Yihadistas del grupo Estado Islámico (EI) ejecutaron a 20 hombres en la antigua ciudad siria de Palmira, mientras en Irak el ejército y las milicias chiítas intentaban rodear a los combatientes del EI en la ciudad de Ramadi.

Una semana después de haber conquistado Palmira, cuyas ruinas están clasificadas como patrimonio de la humanidad, “el Estado Islámico mató a balazos a veinte hombres delante de una muchedumbre reunida en el teatro romano de Palmira”, acusados de haber luchado junto al régimen de Bashar al Asad, dijo un vocero del Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH).

El EI tomó Palmira el 21 de mayo tras un asalto que duró nueve días. Según el OSDH, que se informa gracias a una red de fuentes en Siria, el EI ha ejecutado a al menos 217 personas, entre ellas 67 civiles, en la ciudad y sus alrededores.

El director de antigüedades del gobierno sirio teme que las ejecuciones en las ruinas sean un preámbulo a su destrucción. El EI ya ha destruido patrimonio histórico en la región, en particular los lugares de culto considerados idólatras.

El EI multiplica las atrocidades en las zonas que controla, a caballo entre Siria e Irak, donde declaró un “califato”.

Al otro lado de la frontera, las fuerzas iraquíes, con el apoyo de las milicias chiítas, intentaban ayer rodear a los yihadistas en Ramadi antes de dar el asalto.

Las autoridades iraquíes prometieron retomar Ramadi, capital de Anbar, la mayor provincia de Irak.

La toma de esta ciudad el pasado 17 de mayo por parte de los yihadistas, tras la retirada caótica de las fuerzas gubernamentales, supuso un duro revés para Irak y sus aliados estadounidenses, que cambiaron su estrategia inicial de crear una fuerza sunita para expulsar al EI.

El EI controla la mayoría de la provincia sunita de Al Anbar, donde empezó a conquistar territorios a partir de enero de 2014, antes de la ofensiva de junio en la que se apoderó de grandes regiones en el este y el norte de Bagdad.

Cortar el suministro
En el marco de la operación lanzada el martes, cerca de 4.000 hombres -soldados, policías, milicianos chiítas y miembros de las tribus sunitas- se dirigieron hacia Ramadi, a un centenar de kilómetros al oeste de Bagdad.

Las fuerzas iraquíes y las milicias “tomaron el control total de los barrios de Al Taech y Al Hmeyrah”, en el sur de Ramadi, y entraron en el campus de la universidad de Al Anbar, indicó un coronel del ejército.

Según Raja al Isaui, miembro del consejo provincial de Al Anbar, el objetivo es “cortar las líneas de suministro” del EI.

Varias unidades tomaron posición a pocos kilómetros al este de la ciudad y otras avanzan desde el norte. El objetivo es rodear a los yihadistas antes de dar el asalto.

El presidente del parlamento iraquí, Salim Al Juburi, criticó el miércoles la operación, considerando que está mal preparada.

Los ataques llevados a cabo desde 2014 por una coalición internacional dirigida por Estados Unidos contra sus posiciones en Irak y Siria no han impedido al EI avanzar en los dos países.

Sin embargo el grupo extremista sunita fue expulsado por las fuerzas curdas de 14 pueblos cristianos asirios en el noreste de Siria, tras una ofensiva de diez días, según el OSDH.

El jefe del Frente Al Nosra, rama siria de Al Qaeda, aseguró ayer  que su misión consiste en lograr la caída del régimen de Damasco y no tiene previstos ataques contra Occidente desde Siria.

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