El grupo Estado Islámico continúa con la destrucción de sitios sagrados. Tras devastar la ciudad siria de Palmira, ahora le tocó a Irak, donde destrozó la puerta de Mashqi, también conocida como “Puerta de Dios”, un monumento histórico construido hace 2.000 años, cerca de la ciudad iraquí Mosul, según confirmó un medio kurdo haciendo referencia al Ministerio de Cultura iraquí.
La puerta histórica era una reliquia de la antigüedad y había sido construida como una de las entradas que permitían acceder a la antigua ciudad asiria de Nínive.
Tras la reciente recuperación de Palmira, donde el EI destrozó gran cantidad de joyas arqueológicas, Mosul es el próximo objetivo del grupo. Fundada en el siglo VII antes de Cristo, y de la que aparecen referencias en la Biblia, Nínive fue la ciudad más grande del mundo.