5 de julio de 2017 - 00:00

El comunismo en Mendoza: la política y la literatura

El comunismo en la Argentina cuenta con una vasta bibliografía no ocurriendo lo mismo en el ámbito provincial. Por ello, nos interesó abocarnos al estudio de la izquierda en Mendoza con el fin de arrojar una nueva mirada a la historia de las ideas políticas en nuestra provincia.

La poca información sobre la figura del abogado Ángel Bartolo Bustelo, de quien el auditorio más importante de la Ciudad lleva su nombre, llevó a plantearnos la necesidad de hacer conocer sus valores ético-políticos y los de otros hombres que, igual y junto a él como el doctor Benito Marianetti, lucharon por Mendoza para hacerla grande. Más importante, aún, es que esas luchas se extendieron hacia otros ámbitos alejados de los recintos parlamentarios como lo fue la literatura, de la mano de Alfredo Rodolfo Bufano y Américo Calí.

Ángel B. Bustelo, Benito Marianetti, Alfredo R. Bufano y Américo Calí fueron destacados representantes del comunismo en Mendoza, tres de ellos abogados, grandes plumas de las letras mendocinas, comprometidos en su accionar como militantes, como escritores y como hombres profundamente democráticos. Tomando las palabras de Américo Calí sobre Alfredo R. Bufano, "una intrépida voz de cuño civil y comprometida" denota la calidad de éste como ciudadano-escritor embuido de la realidad que lo circundaba.

Calles, paseos, auditorios, murales, escuelas portan sus nombres pero poco -o nada- conocen nuestros coterráneos sobre ellos. Cuatro hombres que, a nuestro criterio, deben ser rescatados del olvido para que su labor recobre vida y nutra nuestra historia local.

Estos dignos hijos de Mendoza se destacaron por plantear las necesidades de la provincia con el objeto de suplirlas y mejorar la calidad de vida de sus habitantes, ya sea desde el recinto legislativo o desde las letras; por la competencia leal con sus opositores que no supusieron enfrentamientos personales, familiares o de relaciones de amistad, moneda corriente en estos días. El respeto, la tolerancia y el apego a las leyes de cada uno de ellos queda demostrado tanto en el trabajo conjunto con representantes de otras fuerzas políticas en las duras épocas de gobiernos de facto, para ayudar legalmente a los presos políticos víctimas de los regímenes militares como fue el caso del ex ministro de Gobierno de Faustino Picallo, Guillermo de Paolis, durante la denominada Revolución Libertadora; así como en el recuerdo que hoy guardan de ellos sus antiguos adversarios políticos.

Las figuras de los doctores Benito Marianetti y  Ángel B. Bustelo, el poeta Alfredo R. Bufano y el doctor y poeta Américo Calí nos atrajeron, también, por su carisma, la sencillez y contundencia en la exposición de sus pensamientos mientras se encontraban con vida, la relación considerada con sus opositores -como se apuntó en el párrafo anterior- e, irónicamente, amigos fuera de ese ámbito así como la férrea amistad que entablaron entre sí que ha burlado a la muerte y se prolonga a través de sus hijos que se sienten "familia por elección", como honra a sus padres.

Los escritos de Marianetti ( "Nosotros y la Constitución", "Mendoza, la bien plantada" entre muchas otras), de Bustelo ("El montañés que vio el mar", "Vida de un combatiente de izquierda Vol/1 y Vol/2, etc.), de Bufano ("Presencia de Cuyo", "Romancero" nombrando sólo algunas), de Calí ("Égogla" y "Días sin alba" tomando sólo dos de sus obras) constituyen algunos ejemplos de su herencia escrita, enriquecen la literatura mendocina. Sus obras tanto políticas, jurídicas, como autobiográficas y poéticas demuestran compromiso y coherencia ideológica pero lamentablemente, en nuestros días, son casi desconocidas para la mayoría de los mendocinos y se unen a la falta de promoción de la actual literatura local. El cierre de editoriales como el caso emblemático de "Canto rodado" que supo ser una de las principales difusoras de los escritores mendocinos ha desaparecido hace ya largo tiempo y los gobiernos de turno no se han mostrado ni se muestran interesados en la reedición de las obras de los autores mencionados; si lo hacen es en búsqueda de un rédito político.

Marianetti, Bustelo, Bufano y Calí se encuentran más allá del tiempo y del espacio y vuelan muy por encima de los intereses particulares o políticos del momento.

Benito Marianetti y Ángel B. Bustelo, como se dijo antes, adhirieron incondicionalmente a la ideología comunista y se convirtieron en símbolo de justicia, en especial, para aquellos que sufrieron coacciones ideológicas en la provincia, tan sólo por el hecho de pensar distinto a los gobiernos de turno; defensores a ultranza de los trabajadores, de los más humildes, de los más necesitados. Alfredo Bufano y Américo Calí desde las letras y las aulas manifestaron su repudio a las ignominiosas prácticas políticas y sufrieron por ello ya sea la imposibilidad de recibir premios bien ganados, en el caso del primero o quedar cesante en cátedras de la Universidad Nacional de Cuyo.

Para finalizar, nos gustaría destacar de estos cuatro hombres, amigos y colegas sus personalidades cargadas de valores inherentes a grandes humanistas, su accionar siempre del lado de la justicia, su ética política y su firme oposición a las dictaduras; como también la convicción a ultranza que la vida social en paz es posible sólo bajo el imperio de la ley.

Asimismo, creemos que la justicia, la equidad y la igualdad de oportunidades fueron los pilares del trabajo de estos comunistas mendocinos. Marianetti, Bustelo, Bufano y Calí, representantes políticos y escritores que convergieron en una misma época y lugar dando lugar a una estrecha amistad y lucha, cada uno desde su ámbito, con la pluma y el verbo insuflado.

La historia de las ideas en la provincia de Mendoza guarda una deuda para con ellos. Creemos que es tiempo, ya, de comenzar a saldarla.
 
Las opiniones vertidas en este espacio no necesariamente coinciden con la línea editorial de Diario Los Andes.

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