16 de junio de 2018 - 00:00

El Campeonato Mundial de Fútbol y la paz - Por Juan Guillermo Milia

En esta oportunidad el mundial de fútbol se realiza en Rusia, cuyo espacio geopolítico esta plagado de amenazas políticas y bélicas.

Esta fiesta global del fútbol que estamos comenzando a vivir fue esperada con ansias por la comunidad deportiva y en torno a ella se mueven millones de dólares.

Todas las actividades deportivas tienen una profunda connotación política, sobre todo en una especificidad como el fútbol, que se practica en todo el orbe con gran participación popular.

Pero este año su carácter político se halla especialmente acentuado y una sensación de temor envuelve su realización. Esto deriva de las siguientes circunstancias:

Este Mundial se realiza en medio de una guerra y en un clima bélico especial. La turbulenta región del Oriente Medio se halla envuelta en una crisis muy grave. Una organización yihadista, constituida por ex miembros de Al Qaeda, aprovechando la situación especial de anarquía y crisis que viven Irak y Siria, invade y ocupa parte de los territorios de ambos y constituye allí el llamado Estado Islámico.

En el caso de Irak su situación de anarquía deriva de la invasión que sufrió por parte de los EEUU, que derrota y pone en fuga a su presidente Saddam Hussein.

Siria, en cambio, desde 2011 se halla envuelta en una cruel guerra civil, que se deriva de las revueltas o revoluciones árabes, que se producen con suerte diversa en el Norte de Africa y en el Oriente Medio.

Dado el accionar criminal de ISIS o Estado Islámico, además de robar suelo patrio ajeno, es atacado por un conjunto de países y de otros movimientos islámicos, cada uno buscando su provecho individual. El que más se destaca por la precisión de sus bombardeos es Rusia, quien además de atacar al enemigo islámico, defiende a su aliado sirio.

Por su parte, los terroristas, viendo perdida la guerra a campo abierto, cambian de estrategia y se dedican a realizar actos de terrorismo en casi todo el mundo.

A su vez, ya hace tiempo que frente al gran evento mundial del Campeonato Ecuménico de Fútbol, que este año tiene su sede en la Federación Rusa vienen lanzando contra ésta furibundas amenazas, a las que Putin, el presidente ruso, responde con igual o superior virulencia, dado que amenaza con atacar y destruir a Arabia Saudita en caso de que los yihadistas realicen un atentado en Rusia.

La principal razón de la amenaza del presidente ex agente de la KGB se debe a que éste acusa a dicho país petrolero, junto con los Estados Unidos, de haber reunido, armado y preparado militarmente al ISIS o Estado Islámico, para derrocar al presidente de Siria, Bashar-al-Assad.

El interrogante que ahora se plantea es el siguiente,

¿Qué pasa si ambos cumplen sus amenazas?

Sencillamente el mundo estaría a un paso de una guerra mundial.

Confiamos en que prevalezca el sentido común y la racionalidad en los más importantes líderes de la región y el mundo.

El Mundial es una fiesta de pueblo, la más extendida y entusiasta de todas, nadie pues tiene el derecho de transformar esa sana alegría en lágrimas y en dolor.

LAS MAS LEIDAS