Los empleados estatales nacionales tendrán un aumento salarial de $4.000 que se completará en marzo, y alcanzará en promedio a 180.000 trabajadores. Pero se pondría un tope máximo para que aquellos que mensualmente perciben más de $60.000 no lo cobren.
La información trascendió este lunes, después de que se hiciera oficial en el Boletín Oficial una suma fija igual para el sector privado que se dará "a cuenta de futuros aumentos" y que integrará el salario.
De la misma manera que el aumento para los privados, los empleados estatales recibirán el incremento en dos veces, en febrero habrá $3.000 adicionales a su salario, y en marzo $1.000 más, de manera que para ese mes estarán cobrando $4.000 sobre su sueldo habitual.
La medida beneficiará también a los agentes de organismos descentralizados como Fuerzas Armadas y de Seguridad, docentes y judiciales y personal del Servicio Penitenciario Federal.
El aumento busca adelantar la recomposición del salario sin necesidad de esperar a que cierren las paritarias, aunque luego será tenido en cuenta. Esto implica que si un empleado cobra $30.000 los incrementos se aplicarán sobre ese salario y no sobre uno de $34.000, y los "retroactivos" si tendrán en cuenta que ya se incrementó el salario entre febrero y marzo.