El Centro de Viñateros y Bodegueros del Este emitió un duro comunicado en el que alertó sobre el deterioro de las condiciones comerciales en el mercado del vino de traslado. Si bien reconoció que la crisis de precios no es una novedad para el sector, sostuvo que el principal motivo de preocupación pasa por la forma en que actualmente se concretan las operaciones de compraventa.
Según la entidad, el problema ya no se limita a la rentabilidad sino que alcanza aspectos vinculados a la transparencia y al equilibrio entre las partes. En ese sentido, advirtió que productores y vendedores de vino, mosto y uvas aceptan cada vez con mayor frecuencia condiciones que calificó como perjudiciales e injustificables.
Entre las situaciones señaladas en el comunicado firmado por Mauro Sosa, director ejecutivo del Centro, figura la firma de contratos cuya copia no queda en manos del vendedor. A esto se suman demoras prolongadas entre el acuerdo comercial y el retiro efectivo del producto, plazos de pago que comienzan a contarse recién cuando la mercadería es retirada y no desde el momento en que se cierra la operación.
En este marco, la entidad expresó que la incorporación de nuevos requisitos técnicos o certificaciones no contemplados inicialmente y la renegociación de precios cuando el volumen ya fue comprometido por el productor también complejizan al sector. Así, desde el Centro sostuvieron que estas prácticas afectan la confianza que debe regir las relaciones comerciales.
El comunicado también recordó que el funcionamiento de un mercado no depende exclusivamente de la oferta y la demanda, sino también del cumplimiento de reglas básicas como la buena fe, el respeto por los acuerdos alcanzados, la previsibilidad y la transparencia. La entidad consideró que la “vitivinicultura necesita no solo recuperar niveles de precios que permitan la sostenibilidad económica de la actividad sino también fortalecer la calidad institucional de las relaciones comerciales”.
En ese marco, advirtió que la incertidumbre reemplazó a la previsibilidad y que el costo financiero de las operaciones recae casi exclusivamente sobre quienes producen, obligándolos a afrontar costos crecientes mientras esperan el cobro de sus ventas.
Finalmente, el Centro de Viñateros y Bodegueros del Este afirmó que estas modalidades profundizan las asimetrías dentro de la cadena vitivinícola por lo que cuestionó la postura oficial de considerar estas situaciones como un conflicto exclusivamente entre privados. Por este motivo, desde la entidad reclamaron que esta problemática sea visibilizada y atendida para evitar un mayor deterioro del mercado.