El presidente turco Recep Tayyip Erdogan anunció ayer que su país "boicoteará" a los productos electrónicos estadounidenses, un nuevo ataque contra Estados Unidos en un contexto de fuerte tensión entre ambos países, que provocó el hundimiento de la lira turca.
"Vamos a aplicar un boicot contra los productos electrónicos estadounidenses", dijo Erdogan durante un discurso en Ankara ayer. "Si Estados Unidos tiene iPhones, del otro lado hay Samsung", añadió.
El iPhone es el aparato estrella de la marca estadounidense Apple y Samsung es el gigante de la electrónica surcoreana. Los productos de Apple son sin embargo muy utilizados en Turquía, incluso por Erdogan quien, durante el intento de golpe de Estado de julio de 2016, llamó a sus partidarios a salir a la calle a través de FaceTime, una aplicación desarrollada por Apple.
La crisis diplomática entre Ankara y Washington -aliados en el seno de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN)- provocó en estos últimos días el hundimiento de la lira turca que se recuperaba en el mercado cambiario ayer, pese a las airadas declaraciones de Erdogan contra Estados Unidos.
Después de varios meses de tensiones, las relaciones se complicaron más tras la detención en Turquía de un pastor estadounidense, Andrew Brunson.
Estados Unidos impuso entonces sanciones contra dos ministros turcos y Ankara respondió con medidas similares. Acto seguido, el presidente estadounidense, Donald Trump, anunció el aumento de las tasas de importación al acero y aluminio turcos.
Las declaraciones del jefe de Estado turco responden a la etiqueta #ABDyeReklamVerme (“No hagan publicidad en Estados Unidos”) en las redes sociales que se hizo viral el lunes en Turquía.
La compañía aérea Turkish Airlines declaró que apoyaba este movimiento. "Hemos transmitido las instrucciones necesarias a nuestras agencias", aseguró en Twitter Yahya Üstün, encargado de prensa de la empresa.
Las turbulencias entre Turquía y Estados Unidos provocaron el desplome de la lira turca en estos últimos días, y ya ha perdido el 40% de su valor frente al dólar desde comienzos de año, y contagió a países emergentes como Argentina y Brasil.
La divisa turca se recuperaba levemente ayer, al día siguiente de que el Banco central turco anunciara una serie de medidas.
Después de traspasar por primera vez la madrugada del lunes la barrera de las 7 liras por dólar, la divisa turca cotizaba a 6,65 por dólar ayer hacia las 10H30 GMT, recuperando así cerca de un 4,7% de su valor en el día.
El Banco central, con la intención de calmar a los mercados después de que la moneda turca se hundiera un 16% el viernes, anunció el lunes que proporcionaría toda la liquidez necesaria a los bancos y tomaría “las medidas necesarias” para asegurar la estabilidad.
El ministro de Finanzas turco, Berat Albayrak, que es además el yerno de Erdogan, deberá entrevistarse a través de teleconferencia con varios cientos de inversores extranjeros mañana jueves, según la cadena de noticias NTV.
Además de estos problemas diplomáticos, los economistas ven con preocupación el control sobre la economía de Erdogan, que se reforzó tras su reelección el pasado junio.
El pastor de la discordia
La tensión entre Washington y Ankara surgió tras la detención durante un año y medio del pastor estadounidense Andrew Brunson, puesto a finales de julio en arresto domiciliario.
Su abogado turco, Cem Halavurt, indicó que apeló el arresto domiciliario de su cliente, acusado de "terrorismo" y espionaje.
Su primera solicitud en este sentido fue rechazada hace dos semanas. “Tengo previsto volver a apelar de manera contínua”, afirmó.