11 de abril de 2013 - 00:43

EEUU y Surcorea elevaron al máximo el nivel de alerta

Pasó de 3 a 2 ante el temor de que el gobierno norcoreano lance misiles en los próximos días. Cuando hay guerra, es 1.

Corea del Sur y su aliado Estados Unidos elevaron ayer su nivel de alerta ante la "amenaza vital" que representa Corea del Norte, que estaría a punto de efectuar una o varias pruebas de lanzamiento de misiles coincidiendo con el aniversario del nacimiento del fundador del país, el 15 de abril.

El comando integrado de las fuerzas estadounidenses y surcoreanas elevó de 3 a 2 el nivel de alerta -el nivel 1 es sinónimo de guerra, el 4 equivale a tiempos de paz- alegando una "amenaza vital", indicó un responsable militar a la agencia surcoreana Yonhap.

Un lanzamiento de misil puede producirse "en cualquier momento a partir de ahora" declaró el ministro surcoreano de Relaciones Exteriores Yun Byung-Se ante el parlamento, y advirtió a Pyongyang que semejante acto provocaría nuevas sanciones de parte de la ONU.

Ese lanzamiento podría coincidir con la visita a Seúl del Secretario de Estado estadounidense John Kerry y del jefe de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, que llegarán a la capital surcoreana mañana.

Corea del Norte está "jugando con fuego", lamentó ayer el secretario de Defensa norteamericano, Chuck Hagel.

"Con su retórica bélica, sus acciones, Corea del Norte está deslizándose muy cerca de una línea peligrosa y no ayuda a calmar una situación volátil", dijo el jefe del Pentágono, que recordó que Estados Unidos está "totalmente preparado para enfrentar cualquier contingencia".

El régimen norcoreano, ignorando las advertencias de China, su vecino y aliado, desplegó la semana pasada en su costa oriental dos misiles Musudan, con un alcance teórico de 4.000 kilómetros, es decir con capacidad para llegar hasta Corea del Sur, Japón o la isla estadounidense de Guam.

La inteligencia militar surcoreana afirma que el Norte está dispuesto a efectuar un disparo que podría producirse en torno al 15 de abril, Japón también se declaró ayer en "estado de alerta" para interceptar cualquier misil que amenace su archipiélago. La víspera, misiles Patriot habían sido desplegados en el centro de Tokio y en torno a la capital.

Pyongyang, furioso tras la nueva serie de sanciones adoptadas por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas después del ensayo nuclear de febrero y de las actuales maniobras militares entre Estados Unidos y Corea del Sur, ha multiplicado en las últimas semanas las declaraciones guerreras y amenazantes.

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