Estados Unidos lanzó ayer en paracaídas municiones en el norte de Siria a rebeldes de ese país que combaten al grupo Estado Islámico (EI), indicó un portavoz del comando de las fuerzas estadounidenses en Medio Oriente (Centcom). La operación “exitosa”, “brindó municiones a grupos árabes sirios cuyos responsables fueron verificados por Estados Unidos”, declaró el coronel Patrick Ryder en un comunicado.
Un responsable del Departamento de Defensa que pidió no ser identificado precisó que los aviones lanzaron en total “50 toneladas de municiones”, confirmando una información brindada previamente por CNN. Según el coronel Steve Warren, un portavoz militar estadounidense basado en Bagdad, las municiones estaban destinadas a las “Coalición árabe siria”.
Se trata de una coalición de grupos árabes que se bate desde hace meses en el noreste de Siria contra el grupo EI, especialmente en la región al norte de Raqa, precisó.
Esta alianza comprende entre 4.000 y 5.000 combatientes en total, y podría recibir apoyo aéreo de la coalición dirigida por Estados Unidos, precisó el coronel.
El lanzamiento mediante paracaídas ilustra la nueva orientación de la administración de Barack Obama para luchar contra el grupo yihadista Estado Islámico (EI) en Siria, tras el fracaso de su programa de entrenamiento de rebeldes sirios moderados. El cambio de orientación estadounidense fue anunciado unos diez días después del ingreso de Rusia al conflicto sirio, con importantes bombardeos aéreos.
Las municiones fueron lanzadas desde aviones de carga tipo C-17 pertenecientes a la Fuerza Aérea de Estados Unidos, según el comunicado, que afirma que esas entregas “buscan extender los logros de estas fuerzas para expulsar al grupo Estado Islámico del territorio sirio”.
En tanto, las fuerzas gubernamentales sirias apoyadas por los rusos libraban los combates más encarnizados desde el inicio de las operaciones aéreas de Moscú.
En este complejo conflicto, con múltiples actores, Rusia apoya al gobierno del presidente sirio Bashar al Assad, quien considera “terroristas” a todos sus opositores en el terreno, mientras EEUU y la UE insisten en la partida de éste del poder y apoyan a los rebeldes “moderados” que combaten al EI.
En Irak, donde los yihadistas del EI controlan amplios territorios que forman parte del califato que proclamaron, las autoridades intentaban confirmar si el líder del movimiento, Abu Bakr al Bagdadi, fue alcanzado en un operativo el domingo.
La televisión pública siria informó que las tropas de Damasco tomaron la localidad de Kafr Nabuda en la provincia de Hama, como parte de una ofensiva para recuperar territorios en el centro del país.
Sin embargo, el Observatorio Sirio de Derechos Humanos dijo que tras la entrada de los tropas, seguían los combates. “Las fuerzas del gobierno capturaron el distrito sur de Kafr Nabuda apoyados por más de 20 bombardeos rusos”, informó el director del OSDH, Rami Abdel Rahman. “Los combates son los más encarnizados desde el inicio de la campaña aérea rusa el 30 de setiembre”.