Estados Unidos afirmó ayer que aún no está listo para reconocer a Nicolás Maduro como presidente de Venezuela, y pidió un recuento de los votos ante las preocupaciones por irregularidades en la votación denunciadas por la oposición.
Estados Unidos afirmó ayer que aún no está listo para reconocer a Nicolás Maduro como presidente de Venezuela, y pidió un recuento de los votos ante las preocupaciones por irregularidades en la votación denunciadas por la oposición.
A tres días de los comicios, cuando Maduro ya fue oficialmente proclamado por las autoridades electorales venezolanas, el secretario de Estado norteamericano, John Kerry, evitó emitir un juicio sobre los resultados y puso en duda la viabilidad del nuevo gobierno si hubiera "grandes" irregularidades.
La posición del principal comprador de crudo venezolano frente a los resultados de las elecciones del domingo contrastó con la de la gran mayoría de los países de América Latina, y España, que ya reconocieron la victoria de Maduro sobre el opositor Henrique Capriles.
La Unión Europea por su parte, se limitó a "tomar nota" de la elección de Maduro, aunque también del pedido de Capriles de una auditoría, y llamó a que sean "debidamente" examinados los recursos que presente la oposición.
"No puedo dar una respuesta que sea sí o no", dijo Kerry durante una audiencia en el Congreso.