Los militares estadounidenses han destruido más de 77.000 toneladas de equipos -incluidos los vehículos de transporte de tropas antiminas-, en la preparación para el retiro de Afganistán a fines de 2014.
Los militares estadounidenses han destruido más de 77.000 toneladas de equipos -incluidos los vehículos de transporte de tropas antiminas-, en la preparación para el retiro de Afganistán a fines de 2014.
Equipos militares por un valor que supera los 7.000 millones de dólares ya no son necesarios y sería demasiado caro enviarlos de regreso a EEUU, razón por la cual están siendo destruidos y el metal vendido como chatarra en el lugar, informó el Washington Post.
Donar el material al gobierno afgano es complicado por problemas burocráticos y además los oficiales estadounidenses no creen que los afganos puedan mantener esos equipos. Entre los equipos que son destruidos por trabajadores contratados de Nepal para venderlos como chatarra se incluyen los vehículos protegidos contra emboscadas y resistentes a minas (MRAP).