Un alto responsable de Estados Unidos llamó ayer a la calma y al diálogo en Egipto tras entrevistarse con las nuevas autoridades en El Cairo, donde se volvieron a manifestar miles de partidarios del depuesto presidente Mohamed Mursi.
Un alto responsable de Estados Unidos llamó ayer a la calma y al diálogo en Egipto tras entrevistarse con las nuevas autoridades en El Cairo, donde se volvieron a manifestar miles de partidarios del depuesto presidente Mohamed Mursi.
A principios de la noche, unos enfrentamientos estallaron entre unas 200 personas que bloquearon los principales puentes de la capital y gritaban “Mursi es nuestro presidente” y las fuerzas de seguridad, que recurrieron al gas lacrimógeno.
“La primera prioridad debe ser poner fin a la violencia e iniciar un diálogo serio y sostenido entre todas las partes” apuntó por su parte el subsecretario de Estado, Bill Burns. “Dicho diálogo permitiría volver a la calma”.
Valoró los últimos acontecimientos como “una segunda oportunidad para crear un Estado democrático” y excluyó que Egipto siga un camino parecido al de Siria, devastada por más de dos años de guerra civil. Burns se negó a comentar el llamamiento de EEUU a liberar a Mursi, detenido poco después de su derrocamiento.