Estados Unidos castiga y acosa a países que ayudan a magnates de la droga e inversionistas multimillonarios a ocultar su dinero a recaudadores de impuestos; pero sus críticos dicen que debería mirar más en casa.
Estados Unidos castiga y acosa a países que ayudan a magnates de la droga e inversionistas multimillonarios a ocultar su dinero a recaudadores de impuestos; pero sus críticos dicen que debería mirar más en casa.
El país mismo está emergiendo como un importante paraíso fiscal al lado de naciones como Suiza, Islas Caimán y Panamá, dicen quienes buscan que se reforme el sistema tributario internacional. Y estados como Delaware, Nevada y South Dakota están compitiendo entre sí para proporcionar a extranjeros la confidencialidad que tanto desean.
“Hay un enorme letrero luminoso diciendo que EEUU está abierto a evasiones fiscales”, dijo John Christensen, director de Tax Justice Network (Red de Justicia Fiscal). El grupo de Christensen, el cual hace campaña para que se apliquen medidas de fuerza globales a evasores de impuestos, dice que EEUU ocupa el tercer lugar del mundo en confidencialidad financiera, después de Suiza y Hong Kong, pero por encima de paraísos fiscales connotados como Islas Caimán y Luxemburgo.
Por una ley de 2010, aprobada después de que se supo que el banco suizo UBS ayudó a miles de estadounidenses a evadir impuestos de su nación, EEUU exige que bancos y otras instituciones financieras revelen información de estadounidenses en el extranjero para asegurar que paguen sus impuestos estadounidenses.