31 de diciembre de 2017 - 00:00

EEUU, en alerta por un mal descubierto en Argentina

La fiebre del desierto se produce en climas secos. Fue descubierta en 1892 por el estudiante de medicina de la UBA Alejandro Posadas.

Para Norman Cruz, los síntomas eran los de una gripe cualquiera. Tos recurrente y fiebre alta que, sin embargo, no cedía a los antibióticos y se alargó por meses hasta que dieron con el diagnóstico: padecía la fiebre del desierto, una enfermedad que tiene en alerta a California y Arizona (EEUU). 

La coccidioidomicosis, producida por la respiración de esporas de los hongos Coccidioides, es una enfermedad que puede ser mortal y suele ser ignorada por quienes la padecen al confundirla con una gripe o un resfrío, lo que produce que avance paulatinamente y afecte órganos como el pulmón o el tejido óseo y se expande en zonas desérticas.

Esta "enfermedad silenciosa", también llamada la fiebre del valle y común en áreas desérticas de Arizona y el Valle Central de California, donde la incidencia de casos es alta, mantiene en alerta especialmente a las autoridades del primero.

El Departamento de Servicios de Salud de Arizona dio a conocer que el pasado noviembre se registraron 926 casos, una de las cifras más altas desde setiembre de 2015, año en que se contabilizaron en total 7.622 casos, el récord en el estado. 

"Al principio te das tos y fiebre, pero luego todo empieza a empeorar. Me empezaron unos ataques de tos muy feos, luego apareció una mancha en el pulmón y cuando me hicieron los estudios resultó que padecía de fiebre del valle", relató Cruz

Este joven de 29 años, que reside en Glendale (Arizona) y contrajo la enfermedad hace seis años, llegó al punto de toser sangre y debió ser operado del pulmón.

"Tengo que tomar medicinas siempre, con la medicina adecuada es controlable", señaló Cruz, quien se considera afortunado de que su seguro cubra el tratamiento que implica 850 dólares por un paquete de 30 pastillas.

Según cifras oficiales, en Arizona 705 personas con fiebre del valle debieron ser hospitalizadas durante 2016, y ello representó 55 millones de dólares.

Los síntomas son similares a los de una neumonía.

El descubrimiento argentino

La enfermedad fue descubierta en 1892, en Argentina por el estudiante de medicina Alejandro Posadas, quien trató a un paciente que sufría un problema dermatológico, pero la posterior biopsia reveló la presencia de organismos similares a Coccidia. El paciente murió tras siete años de fiebre recurrente y lesiones cutáneas progresivas.

Esta enfermedad es muy difícil de prevenir, dado que no hay manera de limitar el contacto con las esporas, pero la detección temprana resulta fundamental, así como evitar en lo posible los lugares donde el polvo se levante fácilmente, si bien en Arizona, un estado con grandes extensiones desérticas, resulta complicado.

"No toda las personas son sensibles a la espora, no importa si eres sano o estás enfermo, puedes contagiarte, pero los perros sí son muy sensibles a esta enfermedad, aunque no pueden transmitirla", señaló a Efe Dan Quan, médico de emergencias en Maricopa Integrated Health System. 

El especialista confirmó que la fiebre del valle se incrementa en las zonas desérticas, y por eso está más presente en Arizona y el Valle Central de California, y agregó que los nódulos dolorosos en el maxilar inferior puede servir de aviso a las personas con esta enfermedad de que lo que padecen es mucho más que una gripe común.

John Galgiani, director del Valley Fever Center for Excellence, de la Universidad de Arizona, señaló que los médicos necesitan mayor conciencia del riesgo de esta enfermedad y citó un estudio de las autoridades sanitarias estatales, que encontró que solo un pequeño porcentaje de personas diagnosticadas con neumonía se someten a pruebas de fiebre del valle.

Recomendó que los médicos casi siempre deben ordenar pruebas de fiebre del valle cuando los pacientes muestran signos de neumonía.

Y es que la enfermedad generalmente afecta a los pulmones, y en algunos casos atrofia otros órganos del cuerpo "Si el hongo llega a expandirse al cerebro u otra parte central del cuerpo, puede causar complicaciones serias. Pero con el medicamento antimicótico los síntomas mejoraran mucho, en algunos casos sí se cura, otros requieren tomar el medicamento durante toda la vida", manifestó.

El estudiante argentino que descubrió la enfermedad

La coccidioidomicosis es una micosis sistémica, endémica en las zonas áridas del continente americano, producida por los hongos dimorfos Coccidioides immitis y Coccidioides posadasii.

La enfermedad fue descubierta en 1892, en Buenos Aires, por el estudiante de medicina Alejandro Posadas y su maestro Robert Johann Wernicke. 
Posadas ingresó a la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires en 1888. Rápidamente se incorporó como asistente en clases de anatomía.

Con calificaciones destacadas, en 1891 fue practicante del Hospital de Clínicas. En 1892 pudo estudiar la clínica y la anatomía patológica de un soldado con lesiones nodulares cutáneas y allí descubrió la fiebre del desierto.

Completó sus estudios en diciembre de 1893 y se graduó con diploma de honor.

Uno de los hospitales más grandes de la Argentina, lleva desde 1970 el nombre de Alejandro Posadas.

También el hospital zonal de su ciudad natal , Saladillo, recibe su nombre desde su inauguración en 1906.

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