8 de junio de 2013 - 22:16

EEUU-China: nuevo modelo de relación

En su primera reunión, Obama y Xi Jinping acordaron aunar esfuerzos para combatir el cambio climático. El líder del Norte se quejó de ciberataques chinos. El asiático invitó a otro encuentro en su país.

El presidente estadounidense, Barack Obama, y su homólogo chino, Xi Jinping, concluyeron ayer con un llamado a realizar esfuerzos para combatir el cambio climático en una cumbre informal en la que procuraron acercar posiciones sobre los espinosos temas que los enfrentan.

Tras haberse visto durante alrededor de seis horas la noche del viernes entre una reunión bilateral y la cena de trabajo, los dirigentes se reencontraron de nuevo a las 9 hora local de ayer en la lujosa propiedad "Sunnylands" de Rancho Mirage, a 160 km de Los Ángeles.

Interpelado al pasar por un periodista sobre la marcha de las conversaciones, que se suponía iban a estar centradas en las relaciones económicas bilaterales, Obama respondió "formidable", sin agregar más comentarios.

El viernes, Obama y Xi, que deberán compartir la escena internacional hasta principios de 2017, se comprometieron a sentar las bases para un "nuevo modelo" de relaciones entre China y EEUU.

Ante los periodistas, Obama dijo que quería "un nuevo modelo de cooperación" con Pekín, un concepto retomado por Xi al evocar "un nuevo modelo de relaciones entre países grandes". Señal de la distensión mostrada fue la ausencia de corbatas, aunque ambos mantuvieron sus sacos.

Después de asegurar que las relaciones entre ambas potencias han alcanzado un "nuevo punto de partida", Xi invitó a Obama a viajar a China para una cumbre informal similar a la de Rancho Mirage, aunque no especificó por lo pronto la fecha.

Ayer, justo después de que Xi se hubiera retirado junto a su esposa, Peng Liyuang, la Casa Blanca anunció un nuevo esfuerzo conjunto entre ambas potencias para combatir el cambio climático, en especial para reducir la producción de hidrofluorocarbonos (HFC), poderosos gases generadores de efecto invernadero presentes en refrigeradores y aparatos de aire acondicionado.

"Una limitación global de los HFC podría potencialmente reducir en 90 gigatoneladas las emisiones en equivalente CO2 de aquí a 2050, el equivalente a dos años de emisión de todos los gases con efecto invernadero", señaló la Casa Blanca en un comunicado.

Sobre la cumbre planeó un tema incómodo y de difícil respuesta para ambos mandatarios: si el ascenso de China en Asia y en el mundo conducirá inevitablemente a un enfrentamiento entre sus dos países. Xi señaló tras la cumbre que "el vasto océano Pacífico tiene suficiente espacio para dos grandes países como Estados Unidos y China".

"Nos reunimos hoy aquí para trazar el futuro de las relaciones China-Estados Unidos y elaborar un plan para esta relación, dijo.

Pero los casos que perturban las relaciones bilaterales -feroces competidores económicos y geopolíticos pero estrechos socios comerciales- no tardaron en surgir en las conversaciones.

Mientras que su país ha denunciado operaciones masivas de robo de datos digitales, privados o gubernamentales, por parte de China, Obama fue cauteloso al pedir que se respeten "reglas comunes" por todos los países en un terreno "aún inexplorado" en materia de normas internacionales.

El presidente chino reconoció que este fenómeno constituía un problema, pero fue fiel a la línea de Pekín asegurando que su país también fue "víctima de ciberataques" y hablando de "malentendidos". Xi no respondió, no obstante, a la pregunta de un periodista estadounidense de si China era responsable de esos ataques digitales en suelo estadounidense.

Además, Obama se vio defendiendo la seguridad informática de su país en momentos en que su propio gobierno se encuentra en el blanco de una polémica por la revelación de una operación de espionaje de información privada a gran escala en nombre de la lucha contra el terrorismo.

El viernes por la noche, Obama habló de los programas balísticos y nucleares de Corea del Norte, aliado de Pekín, sin mencionar la vuelta al diálogo entre Pyongyang y Seúl, anunciada en paralelo en la península coreana.

LAS MAS LEIDAS