15 de abril de 2013 - 22:02

EEUU apoya el recuento exigido por Capriles

El pedido conlleva la apertura de todas las cajas de votación que contienen los comprobantes físicos de los votos transmitidos de forma electrónica al Consejo Nacional Electoral (CNE).

El Gobierno de Estados Unidos consideró hoy como un "paso importante, prudente y necesario" la realización de una auditoría del "100 por ciento" de los votos de las elecciones de Venezuela que ayer dieron un triunfo ajustado a Nicolás Maduro.

"Dado el ajustado resultado -alrededor de un 1 por ciento de los votos separa a los candidatos- el opositor (Henrique Capriles) y al menos un miembro (de los cinco) del Consejo Electoral han pedido una auditoría del 100 por ciento del resultado", aseguró Jay Carney, vocero de la Casa Blanca, citado por el diario local El Universal.

Esa auditoría que permita un recuento total de votos, reclamada por el candidato opositor Capriles, y respaldada por el propio Maduro, aunque sin un recuento voto voto, es un "paso importante, prudente y necesario", señaló el portavoz de la Casa Blanca.

"Felicitamos al pueblo de Venezuela por su participación", dijo Carney en la primera reacción oficial del Gobierno estadounidense a las elecciones venezolanas.

El portavoz consideró necesario y aconsejable "asegurar que todos los venezolanos tengan confianza en estos resultados".

El recuento del 100% de los votos emitidos en los comicios presidenciales de ayer, exigido por el candidato opositor Capriles conlleva la apertura de todas las cajas de votación que contienen los comprobantes físicos de los votos transmitidos de forma electrónica al Consejo Nacional Electoral (CNE).

Los resultados que dio el CNE, que dan al candidato oficialista

Nicolás Maduro

la victoria con 50,66% de los votos frente a Capriles, que obtuvo un 49,07% -con una diferencia absoluta de 235.000 votos-, se basan exclusivamente en la transmisión electrónica, pero existe además un respaldo físico de cada sufragio.

Esto, porque en el sistema automatizado de votación que se utiliza en Venezuela, el elector vota en una máquina que guarda en su memoria cada sufragio para transmitirlos al cierre del proceso electoral a la sala de totalización del CNE, pero, además, imprime un resguardo físico del voto que cada votante deposita en una caja.

El recuento que pide Capriles, y que fue aceptado también por Maduro, es precisamente de cada uno de esos votos físicos al margen de los electrónicos, ya que ésta es la forma prevista para auditar el sistema automatizado.

Lo normal es que, cuando no hay ninguna impugnación o dudas sobre los resultados, solo se abra poco más del 50% de las cajas que contienen los comprobantes físicos durante una auditoría inmediatamente posterior a la votación, que es abierta al público y en la que las papeletas son contrastadas con las actas emitidas por cada máquina.

Incluso uno de los cinco rectores del CNE, Vicente Díaz, que ya denunció abusos del gobierno durante la campaña, pidió al organismo una auditoría ciudadana para comprobar que el 100% de los votos electrónicos en manos del CNE coincidan con los comprobantes físicos.

El abogado constitucionalista y asesor del comando de Capriles, Gerardo Blyde, asegura que este proceso de comprobación es necesario "tarde lo que tarde" dada la pequeña diferencia entre los candidatos y detalla que la oposición se está preparando para impugnar oficialmente el resultado electoral.

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