En una nueva provocación a la Argentina y a sus derechos de soberanía y pertenencia sobre las Islas Malvinas, el Reino Unido lanzó un concurso para que estudiantes universitarios de nuevo país “visiten” el archipiélago, bajo una consigna que consideramos ilegítima al designar a esa geografía como un territorio separado de la República.
La denominación de esta nueva afrenta británica es “ Concurso regional conociendo a mis vecinos de las Islas Falklands”, el nombre inglés de nuestro suelo.
La propuesta pedía enviar un video de un minuto respondiendo a la pregunta: “¿Por qué me gustaría conocer a mis vecinos de las Islas Falklands?”.
La convocatoria británica no sólo estaba dirigida a universitarios de Argentina, sino también de Uruguay y Paraguay, dos países hermanos que habitualmente apoyan los reclamos reivindicatorios de Argentina sobre las islas.
El premio por ganar una plaza en el certamen consiste en una estadía de siete días en las islas, con una agenda centrada en actividades turísticas, culturales y de integración comunitaria.
Todo un despropósito y una ofensa hacia nuestro país, ya que el Reino Unido ni siquiera contesta ni acata las reiteradas resoluciones de Naciones Unidas a entablar negociaciones bilaterales de la llamada Cuestión Malvinas.
La Asamblea General del organismo internacional reitera periódicamente a los dos gobiernos a reanudar las negociaciones que permitan encontrar una solución pacífica a la disputa de soberanía.
Es conocida la intransigencia del gobierno inglés al diálogo, posición que sus autoridades reafirman cada vez que se refieren al tema.
El reproche de nuestras autoridades se limitó a la convocatoria por parte de la Cancillería nacional a la embajadora británica, Kirsty Hayes, para manifestarle su disconformidad y descontento con tal iniciativa. “El Gobierno argentino -sostuvo un comunicado- reafirma una vez más su soberanía sobre las islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes que forman parte integrante de la República Argentina e invita al Reino Unido a cumplir con el mandato de las Naciones Unidas de reanudar las negociaciones a fin de encontrar una solución pacífica y duradera a la disputa de soberanía”.
En este episodio debería haberse escuchado la palabra presidencial a través de una enérgica queja. El presidente Javier Milei es un usuario frecuente de las redes sociales y en este caso hubiera resultado muy oportuno que terciara con una declaración de protesta frente al insólito concurso promovido por el gobierno de Londres.
Sí hubo una crítica en tono más enérgico por parte del gobierno de la Provincia de Buenos Aires. El ministro de Gobierno de esa administración, Carlos Bianco expresó: “Trabajamos para frenar esta entrega de soberanía. Tenemos la obligación de reposicionar a la Argentina como una nación soberana en el sistema internacional".
Sería muy estimulante para la cruzada Malvinas que este tipo de posiciones se esgrimiera en forma conjunta por el Poder Ejecutivo Nacional y los gobiernos provinciales, como una forma de mostrar que la recuperación de las islas es una causa de primera magnitud a nivel país.
El episodio del concurso inglés pasará y se olvidará con el tiempo, hasta que aparezca otra actitud británica de afrenta a nuestro reclamo y su cometido por constituir un elemento de la identidad nacional.