En el renglón de la seguridad de circulación de automotores, es todo un tema el de los reductores de velocidad, con los que la autoridad vial obliga a los conductores a reducir la marcha y evitar que haya más incidentes de tránsito en nuestras calles.
Los reductores de velocidad son dispositivos físicos. Se clasifican en resaltos (elevaciones), depresiones, bandas sonoras y elementos visuales y su diseño varía dependiendo del flujo vehicular y la zona.
Miembros de la comisión de Obras Públicas de la Legislatura están analizando distintos proyectos y quieren dar participación a la Dirección Provincial de Vialidad (DPV) para aprovechar su experiencia en el renglón.
Hay dos iniciativas por las que se solicita información respecto a los reductores que se han instalado en los últimos dos años en la provincia y pedir la colocación de carteles señalizadores que indiquen la distancia que deben respetar los automovilistas respecto a los ciclistas. La propuesta es proteger de manera más eficiente a quienes se desplazan en rodados de dos ruedas.
Hay muchos lugares con las ciclovías pegadas a las calzadas, lo que siempre es un riesgo potencial para los ciclistas.
En este capítulo hay que lograr, mediante la buena práctica conductiva, que la distancia lateral mínima al sobrepasar a un ciclista sea de 1,5 m. Hay que actuar con solidaridad, respeto por los demás y lograr una condición de manejo afín a la buena práctica conductiva. Algo que a veces es difícil lograr en nuestras vías de comunicación, pero que tiene que seguir siendo una meta a conseguir.
Sobre el otro tema planteado, nos parece que es imposible unificar la utilización de un mismo elemento reductor de velocidad en la provincia, pero si eso no se pudiese lograr, al menos sería una opción tener en cuenta la instalación de los mismos dispositivos en todos lados, a partir de ahora.
Como ya indicamos, los reductores de velocidad son dispositivos colocados en la arteria para obligar a los conductores a disminuir la velocidad de circulación, mediante sobresalto, vibración, sonido o efecto visual, principalmente con la intención de reducir el riesgo potencial de incidentes de tránsito.
Sin embargo, se han colocado diversos reductores de velocidad, tales como badenes y lomos de burro. que, en muchos casos, no cuentan con la señalización adecuada, por lo que terminan por no cumplir su objetivo incumpliendo la Ley de Tránsito. Muchos conductores que circulan a velocidad elevada, no los advierten a tiempo y rompen cubiertas u otros componentes de la seguridad del vehículo.
Por tal motivo, los legisladores que están en esta temática piden conocer la cantidad instalada y el estado en que se encuentran, además de los proyectos en los que se esté trabajando para mejora tal problemática.