Mendoza integra el listado de provincias con riesgo extremo de incendios forestales, según informó el Servicio Meteorológico Nacional (SMN). Igual consideración hace el experimentado Plan Provincial de Manejo del Fuego, dependiente del Ministerio de Energía y Ambiente de Mendoza.
La provincia está inmersa en una temporada de temperaturas elevadas, sequía y condiciones climáticas adversas, que requieren tomar las máximas prevenciones para evitar incendios forestales o de campo, cuyas mayores consecuencias se producen cuando el fuego avanza sobre sitios habitados, destruyendo viviendas y negocios.
Con prescindencia de los incendios causados de manera intencional por individuos desaprensivas, situaciones que la justicia tiene que corregir con investigaciones que terminen con estos antisociales en la cárcel por un tiempo prolongado, tenemos que ocuparnos de la prevención, que es la herramienta básica para escapar del estrago.
Días pasados, en la zona de la ruta provincial 82, en el sector conocido como Rincón Suizo, se produjo el incendio de un campo inculto, que afortunadamente no pasó a mayores. La combustión se inició porque las brasas de un asado que hacía un turista en una cabaña alquilada y se extendieron por efecto de las ráfagas de viento a una propiedad baldía vecina. Los bomberos voluntarios de Luján de Cuyo impidieron la propagación del siniestro. Lo interesante fue la reproducción de mensajes de los vecinos en una página de contactos, quienes comentaron críticamente el suceso y efectuaron recomendaciones entre sí para que no vuelva a pasar un incidente similar, como poner una malla metálica a la salida de las troneras de las churrasqueras que evitan la dispersión de chispas.
El fuego es siempre un tema delicado en la montaña, y más en jornadas en las que hay un poco de viento, sin esperar a que éste sea importante o fuerte.
La idea es que además de zonas como la descripta en jurisdicción de la ruta 82 o en el piedemonte de El Challao y lugares aledaños, los cuidados se tomen en conjunto entre los habitantes de esos parajes y los ocasionales visitantes, pensando en una cobertura de defensa o prevención que involucre a muchas personas.
Los bomberos, los del sector oficial como los voluntarios, demuestran gran compromiso y respuesta frente a las emergencias, pero sería mejor no tener que convocarlos actuando con previsión y educación en relación a los riesgos del fuego, evitando asados en puntos donde no es conveniente hacerlos, tratando de no tirar basura en cualquier lugar, cuidando el agua, la flora y la fauna de los lugares elegidos para recreación.
Dejemos que Policía de Mendoza y Ministerio de Ambiente se ocupen de los casos en los que se compruebe irresponsabilidad en el inicio de focos ígneos en sitios no habilitados, y mucho más si se comprueba intencionalidad.