Seguramente no será por ideología ni porque se pueda pensar que son opositores al gobierno del presidente Javier Milei, pero es un signo de advertencia la que formulan científicos internacionales sobre la situación del sistema científico nacional.
Personalidades mundiales de la ciencia y la tecnología han pedido, a través de una carta pública, que el Gobierno nacional revea posiciones referidas al sistema científico nacional y apoye decididamente su crecimiento.
Seguramente no será por ideología ni porque se pueda pensar que son opositores al gobierno del presidente Javier Milei, pero es un signo de advertencia la que formulan científicos internacionales sobre la situación del sistema científico nacional.
Sea como fuere, en la última semana de julio, Premios Nobel y referentes mundiales de la Ciencia y la Tecnología volvieron a pedir la aplicación de cambios que eviten el “colapso” del sector en Argentina y su impacto en el mundo.
El modo de expresión fue una carta pública en la que instan al Gobierno nacional a detener el desmantelamiento del Sistema Científico Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación, así como producir las instancias que, a contrario sensu de lo que está ocurriendo, tiendan a proteger a sus instituciones investigadores y capacidades acumuladas.
La nota ya cuenta con la adhesión de por lo menos 24 Premios Nobel en distintas áreas científicas, mientras que en ámbito local ha sido impulsada por el biólogo Alberto Kornblihtt y la física y diputada nacional Adriana Serquis.
La misiva repudia los despidos producidos en distintas instituciones, como la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) y el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Tecnológicas (Conicet). Respecto de este último se critica el inminente despido de 379 profesionales que aguardan el ingreso a la carrera de investigador.
Pese a las críticas, el documento pone de manifiesto el papel destacado de la Ciencia argentina para la comunidad internacional. “La totalidad de quienes habitan el planeta -se expresa- se beneficia con el legado científico-tecnológico argentino”. Entre los hitos alcanzados por nuestros investigadores, menciona la identificación de causas y tratamientos contra enfermedades complejas, avances en tecnologías alimenticias -como el trigo resistente a la sequía-, conocimientos clave en genética, física de partículas y en la formación de la cordillera de los Andes.
El Gobierno tiene la posibilidad de asimilar lo que sostienen públicamente los mejores científicos del planeta y tratar de promover un diálogo con interlocutores que actúan en los planos más altos del saber científico.
Entre los firmantes de la posición figuran personalidades internacionales, como Phillip A. Sharp, Richard Roberts, H. Robert Horvitz, Andrew Fire, Víctor Ambros, Mary-Claire King, Samuel Goldenberg, Carlos Frederico Martins Menck, Juan Valcárcel, Karla Neugebauer, Nicholas Proudfoot, Carlos Batthyány, Félix Augusto Rey, Pedro Alzari, Eduardo Fradkin, Marta Cohen, Marie-Anne Van Sluys, Philippe Sansonetti, John Dawson, Sebastián Amigorena, Graça Raposo, Pam Ronald, Jerson Silva, Miguel Kiwi, Steven Chu, Takaaki Kajita, Barry Marshall, David Politzer, Craig Mello, May-Britt Moser, Ferenc Krausz, Paul Nurse, Louis Ignarro, Martin Chalfie, David Wineland, Michel Mayor, Roald Hoffmann, Aaron Ciechanover, Françoise Barré-Sinoussi, Brian Kobilka, Thomas Cech, Roger Kornberg, Michael Rosbash, Cecilia Hidalgo, Ricardo Baeza-Yates, Chris Schofield, Martin Giurfa, Raúl Mostoslavsky y Ramón Latorre.
Paul Nurse, uno de los signatarios de la nota, no sólo es Premio Nobel de Fisiología 2001, sino que además es el presidente de la Royal Society de Londres, probablemente la sociedad científica más prestigiosa del mundo.