12 de mayo de 2025 - 00:00

Muy grave: los siniestros fatales con motos se incrementan

Los siniestros fatales con motos se han vuelto a disparar. En la cuarta semana de abril, hubo una seguidilla de percances con estos rodados y cinco personas jóvenes perdieron la vida. Conciencia y pericia en el manejo, evitar maniobras arriesgadas y riesgosas, bajar las velocidades y atender al estado de los caminos, son algunas de las condiciones básicas para salir de este espiral de luctuosos sucesos en el mundo de las motocicletas.

En lo que va del año en curso se ha producido una enorme cantidad de incidentes viales de motocicletas que han terminado con la vida del conductor o de los dos ocupantes de los frágiles rodados.

Esos hechos han ocurrido en zonas rurales, en caminos de montaña y en menor número, en los centros urbanos de los tres oasis de nuestro territorio.

Los siniestros han significado una pérdida de vidas jóvenes (la mayoría menores de 30 años), una situación que debe preocupar a la comunidad en general y a las autoridades del sistema de seguridad vial, porque la situación se ha desmadrado y no se avizora una solución en el corto plazo.

En la cuarta semana de abril se produjeron siniestros fatales con motocicletas en Potrerillos sobre la ruta nacional 7, en las cercanías del dique. Los dos ocupantes del rodado murieron tras caer al pavimento y ser arrollados por un transporte de carga. Eran jóvenes al igual que el tripulante de una moto fallecido en San Rafael (23 años) y dos personas más, muertas en incidentes en Guaymallén y en Maipú, de 26 y 29 años, respectivamente.

Determinados percances se producen por defectos o anomalías de las carpetas asfálticas o pisos de tierra; también pueden influir las condiciones del clima y la indicación defectuosa de cartelería vial.

Sin embargo, la primera condición es que se abandona el manejo responsable. No pocos motociclistas carecen de la suficiente conciencia de su fragilidad y de lo expuesto que quedan sus cuerpos ante maniobras arriesgadas, que simplemente deberían evitar ejecutando un manejo defensivo y prudente.

A algunos conductores de vehículos mayores -sean automóviles, camionetas o camiones- también les falta conciencia de que en una moto hay una o dos vidas humanas y que su seguridad es en gran parte responsabilidad del que conduce un vehículo más grande.

Pericia, es el segundo requisito que a veces se observa totalmente ausente en un número importante de conductores de motos.

Se aconseja y no se consigue el uso cotidiano de la prudencia al manejar y bajar la velocidad en la mayoría de los casos en que se avanza por encima de las marcas permitidas. El exceso de velocidad es un factor, pero no el único ni el más importante. Según los técnicos, la mayoría de los accidentes son por impericia, malas condiciones de las rutas y maniobras temerarias. El factor “malas condiciones de rutases una limitación importante porque la parálisis de la obra pública nacional se traduce en que no hay obras viales nuevas ni se efectúa el mantenimiento de la red vial existente.

Finalmente, resumimos que la excesiva velocidad y las arriesgadas maniobras en vías de circulación que, por sus condiciones no lo permiten, son causas de siniestros viales con vehículos de dos ruedas. Debe entenderse que una ruta o una doble vía, no son pistas de competición para hacer acrobacias, como las peligrosas acrobacias de levantar la rueda delantera y dejar la moto casi vertical.

El respeto por las normas de tránsito, por el estado de las vías de circulación y la adecuación de la conducta al desplazarse son factores que contribuyen a un desplazamiento seguro. Evaluar si es de día o de noche, si llueve o hay niebla, pueden mejorar la seguridad y favorecer la reducción de la siniestralidad vial. La prudencia y consideración permanente por el prójimo, se trate de conductores o peatones, es la fórmula para reducir de modo significativo la ocurrencia de tantas muertes y lesionados y el costo social que ello implica.

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