El Gobierno federal no comprende que las universidades, las nacionales y las privadas, aportan innumerables elementos para el progreso integral del país.
Bien haría el gobierno central en abandonar el debate con las universidades nacionales, y también con las privadas, y apoyarlas con los presupuestos necesarios y las mejoras salariales de sus integrantes, toda vez que esos ámbitos académicos y de investigación son una efectiva palanca de crecimiento del país.
El Gobierno federal no comprende que las universidades, las nacionales y las privadas, aportan innumerables elementos para el progreso integral del país.
El enemigo de un país puede estar en otros actores y grupos de poder, pero nunca en los claustros universitarios, cuya misión es entregar profesionales de alto nivel en distintas disciplinas.
La administración central tendría que apoyar con los presupuestos necesarios a las casas de altos estudios de todas las jurisdicciones, con el convencimiento de que de esa forma se provee al engrandecimiento de nación.
Deberían ser apuntalados los planes de estudio y apoyados todos los proyectos de estudio, como también la renovación de los equipamientos que se necesitan en las investigaciones, muchas de las cuales se traducen en mejoras reales y aplicables de la calidad de vida de los ciudadanos del país.
Nunca será válida la afirmación de que la investigación universitaria se realiza muchas veces en una "torre de marfil" -entendida como un aislamiento absoluto de la realidad social y sus necesidades—.
Como es lo que tenemos más a mano, ponemos el foco en nuestro ámbito universitario.
En los institutos y laboratorios de la Universidad Nacional de Cuyo (UNCuyo), los recursos de investigación se aplican en propuestas que sirven a los y las integrantes de la comunidad.
Es fácil comprobar que la UNCuyo realiza una intensa transferencia de conocimientos a la comunidad a través de investigaciones, desarrollos tecnológicos y actividades de extensión que impactan en el sector productivo, social y ambiental de Mendoza y la región.
Baste señalar algunos ejemplos concretos basados en sus áreas de investigación y vinculación tecnológica.
La Universidad proporciona aportes tecnológicos y vinculación productiva que resuelve o apuntala el desenvolvimiento de muchas empresas.
El campo de la Medicina ocuparía varios tomos para presentar los adelantos médicos que proporcionan los investigadores de la casa de altos estudios, aportando las herramientas para la cura de enfermedades, como la de Chagas para presentar un solo ejemplo, entre cientos o miles de avances.
Estamos haciendo una reducción de los casos en los que la investigación universitaria con impacto social y urbano mejora el contexto que la rodea y la gestión pública local.
Son muchos entonces los ejemplos que demuestran el compromiso de la UNCuyo de conectar el conocimiento generado en sus aulas e institutos con el territorio, y conectarlo con las demandas del sector socioproductivo.
Esa valoración vale para nuestra casa mayor de estudios como para las facultades de las universidades privadas de Mendoza y la Facultad Regional de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN).
El Gobierno nacional tiene que cumplir, como demanda de la sociedad, estabilizar el financiamiento universitario, apuntalar los salarios de los docentes e investigadores y evitar que se vayan del país y de esa forma enriquecer los sistemas nacionales de ciencia de otros países.