9 de septiembre de 2025 - 00:00

La conexión con San Juan y la Variante Norte

Un proyecto de arreglos de dos rutas interiores del norte provincial y la construcción de una nueva, mejorarán la conexión vial con San Juan. Pero la gran obra pendiente es la autopista sobre la ruta nacional 40, entre las dos capitales cuyanas, que sigue postergada y no se sabe hasta cuándo.

La Dirección Provincial de Vialidad trabaja en un proyecto de envergadura y proyección con el propósito de mejorar la conexión terrestre desde la ruta nacional 7 hacia la provincia de San Juan.

Los técnicos de la repartición de Carlos Washington Lencinas han ejecutado un programa de obras sobre tres caminos para mejorar la circulación entre los departamentos de San Martín y Lavalle.

De esta manera el gobierno apuesta a un proyecto de infraestructura caminera cuyo objetivo final es agilizar la circulación automotor hacia san Juan a través de la “Variante Norte”.

Los trabajos de mejoras se ejecutarán sobre las rutas 33, 31 y 35. La primera conecta la RN 7 con la ruta 34 en el este de la Villa Tulumaya de Lavalle; la segunda vincula la RP 33 con la ruta 41 en el distrito de Tres Porteñas (San Martín), y la tercera (la 35) es una nueva calzada que se construirá con el fin de descomprimir la ruta 41 y permitir una salida más eficiente hacia la ruta 34.

Según el director de Vialidad Provincial, Osvaldo Romagnoli, el proyecto “refuncionaliza y renueva la red de caminos de la zona para que ésta, en conexión con la RP 34 que va al centro de Lavalle y la RN 149 al Encón, operen como una salida para la producción agrícola local que crece en la zona”.

Debe aclararse que el proyecto de la Variante Norte, a diferencia de la Variante Palmira, no plantea construir una traza directa, sino intervenir una red de caminos interiores que mejorarán el transporte de cargas en una zona de crecimiento productivo como lo es la triple frontera entre el oeste de San Martín, el norte de Maipú y el sur de Lavalle. Actualmente circulan unos 500 camiones por día por allí.

Además, permitirá a los vehículos de carga pesada que van o vienen de San Juan circular entre la RN 40 y la RN 7 sin pasar por el Gran Mendoza.

Pero, el gran objetivo vial es que algún día se avance en la urgente conexión Mendoza con San Juan a través de una moderna autopista, y no por un camino a medio hacer y maltrecho como ocurre ahora.

El abandono de la Administración nacional de la obra pública vial, tiene a Mendoza muy perjudicada y resiente su antigua condición de provincia de buenos caminos.

En el extremo sur hay un tramo de la ruta nacional 40, entre Bardas Blancas (Malargüe) y Ranquil Norte (límite con Neuquén) en pésimas condiciones.

En la ruta nacional 7 de alta montaña tenemos otro de los graves problemas de circulación por el deterioro de la calzada. Muchos incidentes viales con víctimas dan cuenta de esa condición y la administración federal sigue ausente.

Por su suerte, el Gobierno provincial avanzará en otro emprendimiento largamente postergado por el Estado nacional: licitará la reparación integral de la ruta nacional 143, en un tramo de 107 kilómetros que une la avenida Rawson, de San Rafael con Pareditas, en San Carlos.

Se mencionan en este comentario algunas de las deficiencias camineras de nuestro territorio, acentuadas por el repliegue nacional en su obligación de ejecutar grandes proyectos viales que consolidan uno de los ejes de crecimiento de un país.

LAS MAS LEIDAS