9 de enero de 2026 - 00:00

Encarar el grave problema de los asentamientos

Hay opciones para mejorar las condiciones de viviendas de muchos mendocinos, por créditos y otras acciones que ofrece el IPV. Pero, quedan afuera de esas operatorias, miles de habitantes que están en la pobreza o por debajo de esa línea, que habitan asentamientos de pésimas estructuras y sin servicios básicos.

Es imperioso en Mendoza mejorar las condiciones en que habitan miles de ciudadanos, sean nativos de Mendoza o los numerosos extranjeros que han establecido en nuestro territorio.

La situación de habitabilidad de un gran número de barrios populares es por demás penosa. Muchísimas personas habitan en sectores inseguros e indignos, lo que afecta a todos los que moran en esos lugares, pero de manera determinante a los niños que residen en medio de un contorno negativo, con escasez de servicios básicos, situación que podría afectar su desarrollo futuro.

Para morigerar la situación social en la provincia desde el punto de vida de una casa digna para los ciudadanos en general, el Estado provincial dispone de diversos programas, como por ejemplo “IPV, mi casa” y “Construyendo mi casa”, que combinan mecanismos accesibles y requisitos de ahorro.

Estas posibilidades son aptas para usuarios con buen trabajo y que tengan terreno propio, un enfoque en construcción y puedan mejorar sanitarios, dormitorios y otros ambientes.

Pero hay un universo de grupos familiares que está en la pobreza e inclusive en el nivel de indigencia que no pueden ni pensar en estas opciones. Son los ocupantes de asentamientos dispersos en el Gran Mendoza y otras regiones provinciales que quedan fuera de los auxilios estatales para vivir mejor.

Son hombres y mujeres que no pueden acceder a las posibilidades oficiales por un mejor techo y deben declinar a las opciones de soluciones dignas y sostenidos, condenados a habitar muy mal sin la mínima posibilidad de salir de la penosa situación por la que atraviesan.

El propio gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, explicó que la principal limitación para resolver el déficit habitacional en la Argentina es la ausencia de crédito hipotecario accesible. Precisamente remarcó que hace tiempo en el país no hay mucho de ese crédito disponible para la construcción de viviendas y que solo un sector reducido de la población puede acceder a los mismos.

La antropóloga e investigadora del hábitat, María Cristina Cravino, comentó a nuestro diario en marzo de 2025, lo siguiente: “La dinámica actual del mercado inmobiliario hace que no sea posible acceder a un lote para una vivienda, no solo para los trabajadores sino también para las clases medias profesionales. Esto debería alertar a los gobiernos a pensar alternativas porque se vislumbra un futuro de grandes conflictividades en relación a la vivienda y en particular en un contexto donde el precio del alquiler no está acorde a los ingresos de buena parte de la población”.

El panorama de vivienda, de la mala vivienda, extremadamente deficiente en muchos barrios y distritos mendocinos es muy delicado, sin muchas posibilidades de mejorar en este año 2026 que acaba de iniciar.

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