La Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Cuyo (UNCuyo) habilitó un espacio cultural dedicado principalmente a la pintura, pero que estará abierto a otras expresiones artísticas.
La Facultad de Agronomía creó “Raíces”, un espacio estable para promover diferentes expresiones artístico-culturales que provengan de quienes integran la casa de estudios. Pero, también de personas de la comunidad que quieran expresarse por las artes visuales, la fotografía, la música, la literatura y otras manifestaciones culturales.
La Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Cuyo (UNCuyo) habilitó un espacio cultural dedicado principalmente a la pintura, pero que estará abierto a otras expresiones artísticas.
En consonancia con los estudios agronómicos que se realizan en esa unidad académica, el sitio se llama “Raíces”. Esa denominación expresa la idea central de la propuesta. Las raíces representan la identidad, la pertenencia, la memoria y la historia compartida. Remiten a la trayectoria de la facultad, a las personas que forman y formaron parte de ella, a los conocimientos construidos a lo largo del tiempo y a las experiencias que contribuyen a conformar su identidad institucional.
El ambiente elegido para muestras y otras expresiones es amplio y muy bien iluminado, ubicado dentro de la planta baja del ala oeste del edificio de Almirante Brown 500, Chacras de Coria, y al que podrán acceder para exponer artistas consagrados, aspiracionales, alumnos y docentes del establecimiento con vocación por la pintura y particulares en general.
El lugar, que depende la Secretaría de Extensión de la facultad, tuvo un acto inaugural con una muestra denominada, “Paisajes de una misma raíz”, de los ingenieros agrónomos Enrique Ricardo Manzano y Pablo Fernando Loyola.
El propósito del lugar es generar un espacio permanente destinado al encuentro, la expresión, la participación y el intercambio cultural dentro de la comunidad universitaria y en vínculo con la sociedad.
Estos propósitos son auspiciosos porque en la facultad se estudia la naturaleza y nada más propicio que haya, además de la investigación técnica por resultados y experimentos, un canal donde pintores u otros artistas puedan mostrar esa realidad desde otra perspectiva.
También es ponderable que una facultad haya gestionado está oferta cultural, en momentos en que casi no hay galerías privadas de arte, y solamente las bodegas se constituyen en ámbitos de presentación de la creación pictórica y escultórica.
Otro hecho propicio es la cercanía de la unidad universitaria con el Museo de Bellas Artes Provincial “Emiliano Guiñazú”-Casa de Fader, lo que eventualmente podría propiciar algún tipo de vinculación para la realización de actos con la intervención de las dos instituciones.
Pensamos asimismo en un trabajo asociativo con el centro de estudiantes de la casa de estudios y la posibilidad de expresión que dispondrán ahora los cursantes de las carreras que imparte la unidad.
El secretario de Extensión de la facultad, Guillermo Ander Egg, dejó plasmada la intención con estas palabras: “El espacio parte de una concepción amplia de la vida universitaria, entendiendo que la formación y el desarrollo de una institución de educación superior no se limitan exclusivamente a la actividad académica, científica, tecnológica o productiva. La universidad también constituye un ámbito donde se construyen identidades, vínculos, experiencias, sensibilidades y formas de interpretar y transformar la realidad. En este sentido, el arte y la cultura forman parte de la vida institucional”.