Alto y revelador número de multas por alcoholemia

Muchos conductores mendocinos conducen después de haber bebido alcohol y superar la marca permitida de 0.50 gramos de alcohol en sangre. Una estadística oficial revela que, hasta el 13 de mayo pasado, se hicieron 1.003 multas por alcoholemia. Más controles y responsabilidad ciudadana se necesitan para parar esta grave realidad vial mendocina

Manejar automotores bajo los efectos del alcohol continúa siendo uno de los graves problemas de la circulación vial en Mendoza. Los controles de la Policía de Mendoza y de los servicios municipales actúan todas las semanas en uno o más siniestros causados por la falta de reflejos de conductores ebrios. O simplemente, sin que haya un accidente de por medio, detectan el accionar irresponsable de un conductor ebrio. Además, no son sólo varones los que infringen las normas vigentes en este aspecto. Llama la atención la cantidad de mujeres que conducen alcoholizadas, una situación que tiempo atrás no ocurría.

El actual comentario editorial fue promovido por la noticia brindada por Los Andeselpasado sábado 17 de mayo: en lo que ha transcurrido del año, las autoridades encontraron que 1.003 mendocinos han sido detectados en controles con un nivel de alcohol en sangre superior a los 0.50 gramos por litro de sangre, el máximo permitido en Mendoza, una de las provincias que no existe la ley de tolerancia 0.

Delicado, grave y peligroso por donde se lo analice el resultado de los operativos de prevención realizados por el Ministerio de Seguridad provincial.

Sin cubrir todo el escenario posible y sin practicarse todos los días, los controles de alcoholemia han aumentado en rutas y calles del territorio, pero también han crecido significativamente los infractores.

Del 1 de enero al 13 de mayo pasado se controlaron casi 86.000 vehículos y se confeccionaron 41.297 actas contravencionales. Bien por esta circunstancia, pero qué peligrosa sigue siendo la realidad de nuestras vías de comunicación en atención al alto número de hombres y mujeres que se desplazan en sus vehículos después de haber bebido en reuniones sociales y otros acontecimientos.

Muchos lo han hecho y lo seguirán haciendo, un gran número de particulares superaran el recorrido sin ser detectados, y llegaran a destino. Pero, el riesgo es y seguirá siendo muy elevado y peligroso.

Los buenos ciudadanos, hombres y mujeres, deben seguir dando la batalla del cumplimiento de las normas viales, en este aspecto en particular: no beber si después hay que sentarse detrás del volante de un rodado. Habrá que insistir en el conductor asignado, que no es tan difícil de encontrar entre los grupos que asisten a veladas donde se ingerirán bebidas. Siempre habrá alguien que no ha bebido o que se sacrificará por los demás para un tranquilo y seguro regreso a casa.

El experto en temas de seguridad vial, Hugo Fiorens, aporta sobre el tema lo siguiente: “El consumo de alcohol antes de conducir no es algo nuevo…Las leyes por más severas que sean no sirven de nada si no se controlan. Los que más respetan las normas son los mismo de siempre, lo que cumplen con los impuestos, trabajan y son responsables de su propia vida y de la del prójimo. Son los que tienen la documentación al día, pagan el seguro y otras obligaciones. El problema es de aquellas personas que no respetan nada, que no les importa nada, que se sienten impunes, ante todo. Es un problema de educación. El Gobierno debería incorporar la seguridad vial en los planes de escuelas y colegios secundarios, pero no se hace”.

LAS MAS LEIDAS