El edificio que se
El edificio que se
fue concebido para albergar un centro comercial y oficinas, no talleres de confección, dijo su arquitecto.
Massoud Reza, reconocido arquitecto bangladeshí y profesor en la universidad, sintió “dolor y angustia” al ver las imágenes que muestran a los obreros de los cinco talleres de confección instalados ilegalmente en el edificio, enterrados entre escombros.
Su estudio concibió el Rana Plaza en 2004, en Savar, una ciudad situada a unos 30 km al noroeste de Dacca, la capital de país. El plan original comprendía seis plantas, no nueve como tenía, dijo.
Los cimientos del edificio tampoco estaban preparados para sostener el peso de miles de máquinas de coser y gigantescos generadores instalados en los talleres.
“Cuando concebimos el edificio, el propietario y promotor no nos dijo que las plantas tendrían que soportar el peso de talleres de confección”, aseguró este arquitecto de 42 años. “Si nos lo hubiera dicho, la estructura y la concepción habrían sido diferentes y más consistentes”, agregó.
La cantidad de muertos confirmados ascienden ahora a 622, tras la recuperación de 53 cuerpos sin vida de entre los escombros de la peor catástrofe industrial del segundo exportador de textil del mundo, detrás de China, dijo el teniente Imran Khan, miembro del equipo responsable de las tareas de rescate.
Unos 3.000 operarios se encontraban en el Rana Plaza cuando se desmoronó como un castillo de naipes el 24 de abril, provocando la peor catástrofe industrial de Bangladesh, segundo exportador mundial de textiles tras China.
El responsable del comité gubernamental encargado de investigar la catástrofe confirmó que el edificio fue concebido para “funciones únicamente comerciales”, y no para “albergar talleres con grandes máquinas”.
Las vibraciones que produjeron los generadores que se activaron a raíz de un corte de electricidad provocaron el desmoronamiento de este edificio que ya tenía numerosas fisuras, según Udin Khandaker.
Según el arquitecto, solo se preveía en el edificio “un pequeño generador en el piso bajo, para el ascensor”. Además, la legislación de Bangladesh prohíbe la presencia de generadores pesados en las plantas superiores.
Según los responsables gubernamentales, el propietario del edificio agregó tres plantas más después de que las autoridades de la ciudad de Savar se lo autorizaran.
Para Mehedi Ahmad Ansary, profesor de ingeniería civil, las causas de la catástrofe son la construcción de esas tres plantas más sin modificar la estructura del edificio, y la instalación de talleres de confección.