La venta de vino en el mercado interno sufrió un golpe en mayo, luego de cuatro meses de mejora en las ventas en la comparación interanual. Si bien todavía es temprano para evaluar la tendencia, existe preocupación en el sector que anticipa un junio que también podría ser de baja. A esto se suma un gran signo de pregunta hacia adelante. En este marco, según el último informe del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), las ventas o despachos dentro del país cayeron en mayo un 10,2% en la medición interanual.
En el acumulado del año, sin embargo, la ecuación continúa positiva y los despachos crecieron 2,5% de un mes hacia otro –de abril a mayo- también hubo una mejora de 2,7%. “Hay una sensación de que la mejora que se vio hasta abril, aunque hay que esperar un poco para evaluar la tendencia”, advirtió Sergio Villanueva, gerente del Fondo Vitivinícola Argentino.
En línea, el presidente de la Asociación de Cooperativas Vitivinícolas (Acovi), Fabián Ruggeri, expresó que en 2024 hubo un segundo semestre aceptable con recuperación de mercado. Situación que se mantuvo en el primer trimestre del 2025 y que a partir del segundo parece haberse amesetado y comenzado a bajar.
El informe del INV expresó que el 51% del volumen vendido en mayo corresponde a vinos sin mención varietal, el 46,7% a varietales, el 2% espumosos y 0,3% otros vinos (cóctel de vino, gasificado y especial). Con relación al quinto mes de 2024, aumentaron los vinos varietales (6,5%) y otros (37,5%), mientras que decrecieron los vinos sin mención varietal (-21,2%) y los espumosos (-23,7%).
En el volumen total de ventas bajaron en mayor proporción los vinos blancos (-31,7%) que los de color (-1,7%). En este marco, se repite un fenómeno que ya se observaba y se ha profundizado a lo largo del año y es el repunte de la botella en contraposición con el tetra brik que bajó 28,8% e implica un 29,3% del total de despachos. De este modo, el envase de vidrio mejoró 2% y representó 68% de los despachos. Con una participación muy chica, por un lado creció el bag in box (37,8%) y otros envases (79,4%), pero por el otro bajó la damajuana (-24,9%) y la lata (-68%).
Expectativas
Sergio Villanueva advirtió que la fuerte caída del tetra se dio a partir del enfriamiento de la economía que afecta más a los sectores económicos que más consumen este tipo de envase. “Las restricciones dentro de los hogares han comenzado a impactar, pero en el promedio la tendencia todavía es positiva”, señaló el también referente de la Unión Vitivinícola Argentina (UVA). No obstante, la mejora de la botella tiene una doble lectura ya que si bien tiene una base más amplia que el tetra porque en dicho formato se venden vinos de todas las gamas, también se ha producido una baja en el precio lo que ha favorecido su elección.
Ruggeri recordó que cerca del 80% del vino que se elabora en la Argentina se vende en mercado interno y que la base del consumo está muy deteriorada. Entre paréntesis, hay que tener en cuenta que las exportaciones también vienen en baja ya que en mayo cayeron 8,3% interanual y 7,4% en el acumulado.
Con relación a la baja del envase en caja, el presidente de Acovi indicó que el precio de la botella bajó mucho en comparación y que por eso creció su consumo. “El que compraba un vino de $7.000, ahora lo puede adquirir en $4.500”, indicó Ruggeri. En línea, Villanueva comentó que según un estudio el la bebida nacional aumentó por debajo de la inflación y que eso incidió en la mejora de ventas que todavía se observa en el acumulado.
El informe del INV destacó que entre enero y mayo de 2025 se vendieron 2.828.511 hectolitros, lo que implicó una suba del 2,5% respecto de igual período del año anterior. En este lapso, la participación de los vinos sin mención varietal fue del 63,9% mientras que el 33,2% correspondió a varietales, 2,6% a espumosos y 0,3% a otros vinos.
Tal vez en línea con lo sucedido con el tetra brik, los vinos sin mención varietal en el acumulado a mayo pasaron a estar negativos (-1,3%), mientras que el resto de los tipos de vino mantienen su crecimiento positivo, varietales +10,3%, espumosos +5,7% y otros vinos +7,7%. En el volumen total acumulado, los vinos blancos cayeron un 15,4% y los vinos color subieron un 10,2%.
La primera baja en ventas en lo que va del año enciende así algunas alertas aunque desde la industria expresaron que hay que esperar el cierre del trimestre para poder valorar la tendencia. Sin embargo, nadie niega que si continúa la baja en el consumo en general, será difícil que el vino quede afuera de la ecuación.