El Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) le puso números a la compleja situación que atraviesan las bodegas argentinas con relación a sus exportaciones. Esto en un contexto en el que el mercado interno también ha mostrado bajas y en el que la industria atraviesa incertidumbre, como otras áreas de la economía.
Los datos de exportación de julio de 2025 mostraron una caída del 21,1% en el volumen total de vino, situación que afectó más a los vinos de color que se derrumbaron 23,1%. Los blancos, en tanto, también se vieron afectados con una baja del 9,6%. El panorama se extiende a todos los segmentos, desde los productos fraccionados hasta el vino a granel y se repite en el acumulado del año.
Con relación a julio de este año en comparación con el mismo mes del 2024, el vino a granel registró una contracción del 50,4% en el volumen de exportación. Dentro de esta categoría, el vino de color sufrió un descenso del 53,8%, mientras que el vino blanco a granel retrocedió un 14,7%.
Aunque la caída es menos pronunciada, las exportaciones de vino fraccionado también se vieron afectadas, con una baja del 11,3%. En este segmento, el vino de color cayó un 11,8% y el vino blanco un 8,7%. Estos números reflejan un desafío significativo para la industria, que ahora deberá buscar estrategias para revertir esta tendencia negativa y recuperar su posición en los mercados internacionales.
Con relación acumulado entre enero y julio de 2025, los números no mejoran y también hubo una baja de las exportaciones del 6,9%. El color cayó 8,7% y el blanco subió 3,3%. En esta medición, el vino fraccionado cayó 5,1% y de ese el color lo hizo un 6,3% y el blanco 1,1%. También entre enero y julio se desplomaron las exportaciones del granel un 12,8% y aquí también el blanco salvó la ropa con una mejora de 13,7 y una caída del color de 15,9%